Bogotá — El dólar barato en Colombia (COP) tiene ganadores y perdedores. La apreciación del peso colombiano está reduciendo el costo en pesos de los bienes importados, aliviando el valor de la deuda externa del Gobierno y aumentando el poder adquisitivo de los hogares que reciben sus ingresos en pesos. Al mismo tiempo, está reduciendo los ingresos en moneda local de exportadores y de personas que reciben salarios, inversiones o transferencias en dólares. Así lo plantea un análisis de Corficolombiana sobre el impacto de la apreciación del peso, que señala que “una moneda más fuerte redistribuye los ingresos entre hogares, empresas y el sector público”.
Los principales beneficiados Los consumidores que reciben sus ingresos en pesos aparecen entre los principales ganadores de la apreciación del peso. El beneficio está relacionado con el aumento del ingreso real y de la capacidad de compra de los hogares, debido al menor precio en pesos de los bienes importados. Corficolombiana señala que “todos los colombianos con ingresos en pesos se benefician de la apreciación”. El análisis explica que esto ocurre principalmente por el aumento del ingreso real y de la capacidad de compra, dado que la apreciación abarata los bienes provenientes del exterior.
El efecto ya se observa en los precios de las mercancías importadas. De acuerdo con los expertos, la tasa de cambio implícita en las importaciones de bienes entre enero y mayo cayó 12,4% anual. Además, el índice de precios de las importaciones descendió 5,1% anual durante el primer semestre. Ese menor costo también beneficia a las empresas que utilizan insumos importados en sus procesos productivos.
Según Corficolombiana, la reducción gradual de estos costos puede transmitir una parte del alivio hacia la inflación. Sin embargo, el impacto cambiario sobre la inflación es limitado. El análisis estima que únicamente 7,8% de la canasta del IPC responde directamente al tipo de cambio y que ese efecto se materializa con un rezago cercano a seis meses. Bajo esas estimaciones, la apreciación observada durante el último año habría contribuido a reducir la inflación total en 20 puntos básicos.
Corficolombiana advierte, además, que persisten presiones inflacionarias internas asociadas a la indexación, los costos laborales y la solidez de la demanda. Los receptores de dólares pierden poder adquisitivo El beneficio para los consumidores no se extiende a quienes reciben sus ingresos en dólares. Corficolombiana destaca entre los afectados a las personas que reciben ingresos salariales, inversiones o transferencias denominadas en moneda extranjera. Para estos grupos, la conversión de dólares a pesos representa un menor ingreso en moneda local cuando el peso se aprecia.
El análisis presta especial atención a los receptores de remesas, debido a que estos recursos se concentran principalmente en hogares de bajos ingresos y tienen una mayor importancia para financiar su consumo. Aunque los ingresos por remesas en dólares aumentaron 4,2% anual durante el primer semestre, su valor convertido a pesos cayó de COP$26,9 billones a COP$24,4 billones. Esto representa una reducción de 9,1% frente al mismo periodo del año anterior. Es decir, el aumento de los dólares enviados al país no se tradujo en un aumento equivalente cuando esos recursos fueron convertidos a pesos.
Importadores y comercio también ganan El sector externo es uno de los componentes más sensibles a las variaciones de la tasa de cambio. Con cifras hasta mayo, Corficolombiana estima que la apreciación del peso generó un ahorro neto cercano a COP$3,4 billones para el país, porque el menor costo en pesos de las importaciones compensó la pérdida de ingresos del sector exportador. El análisis identifica entre los beneficiados a los sectores con mayor dependencia de las compras externas. En particular, menciona al comercio y señala segmentos como productos farmacéuticos, vehículos y maquinaria y equipo.
La tabla incluida en el análisis también estima un ahorro de COP$15,6 billones en el valor en pesos de las importaciones acumuladas hasta mayo de 2026. Exportadores están ganando menos En el otro lado están los exportadores, que reciben menos pesos por los dólares generados por sus ventas al exterior. Corficolombiana calcula que los exportadores dejaron de recibir aproximadamente COP$12,2 billones como consecuencia exclusiva de la apreciación del peso hasta mayo. El análisis señala que sectores como el carbón, el agro —principalmente banano y flores— y la industria manufacturera están entre los más expuestos al choque cambiario.
Dentro de la manufactura, Corficolombiana identifica específicamente las ramas de equipo de transporte y productos químicos. El documento también señala que este efecto cambiario se suma al incremento de los costos laborales y a los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos, configurando un entorno más desafiante para el sector transable. “Los exportadores han sido los principales perdedores en esta coyuntura”, afirma el análisis, al cuantificar en aproximadamente COP$12,2 billones la reducción de sus ingresos atribuible a la apreciación. Alivio en la deuda, pero menos ingresos Las cuentas fiscales presentan un efecto mixto. Por un lado, la apreciación reduce el valor en pesos de la deuda externa del Gobierno Nacional Central.
Corficolombiana señala que esta deuda representa 23% del total de la deuda pública. Al expresar la deuda externa en pesos, una tasa de cambio más baja reduce el saldo de esa obligación y, por esa vía, disminuye la razón deuda/PIB. El análisis utiliza como referencia un escenario en el que la tasa de cambio cierre 2026 en COP$3.200. Manteniendo todo lo demás constante, Corficolombiana estima que en ese escenario la deuda neta del Gobierno Nacional Central podría ser 2,3 puntos porcentuales del PIB inferior a la estimada en el Marco Fiscal de Mediano Plazo de 2026.
La tabla del análisis resume este efecto como una “menor deuda neta del GNC como porcentaje del PIB (-2,3 p.p. en 2026)” y un menor servicio de la deuda externa y obligaciones para el pago del FEPC. Pero la apreciación también tiene efectos negativos sobre el flujo fiscal. Una tasa de cambio más baja reduce algunos ingresos del Gobierno, entre ellos la renta petrolera, los aranceles y los dividendos de Ecopetrol. Al mismo tiempo, reduce el costo en pesos del servicio de la deuda externa.
De acuerdo con los cálculos de Corficolombiana, una tasa de cambio de COP$3.200 implicaría un deterioro del balance total de aproximadamente COP$7,9 billones frente a lo expuesto en el Marco Fiscal de Mediano Plazo, manteniendo todo lo demás constante. Por eso, el análisis resume el efecto fiscal de la apreciación como mixto: mejora algunos indicadores de deuda, pero deteriora determinados ingresos y el balance fiscal. “aunque la apreciación alivia los indicadores de deuda pública, no constituye por sí misma una mejora fiscal estructural”, señala Corficolombiana. ¿Qué ocurre con el déficit externo? En el sector externo, el análisis encuentra que, hasta mayo, el efecto neto de la apreciación había sido positivo para el país. El ahorro por el menor costo de las importaciones superó la pérdida de ingresos de los exportadores.
En ese periodo, Corficolombiana calcula un ahorro neto cercano a COP$3,4 billones. Los datos de comercio también muestran que entre enero y mayo las cantidades exportadas crecieron 8,3%, casi el doble del crecimiento de las importaciones, que fue de 4,5%. El análisis señala que buena parte del aumento de las exportaciones estuvo relacionado con productos minerales como petróleo y oro, mientras que el resto de las exportaciones también registró un crecimiento de 4,9% anual. Por ahora, Corficolombiana señala que no se observa un deterioro del balance comercial atribuible a la apreciación del peso.
En el caso de las importaciones, el análisis encuentra una correlación positiva entre el fortalecimiento del peso y el crecimiento real de las compras externas de bienes de consumo. Sin embargo, la sensibilidad de las importaciones totales frente al tipo de cambio es considerablemente menor, debido a que buena parte de las compras externas corresponde a bienes intermedios y de capital, cuya demanda depende principalmente del ciclo económico y de las decisiones de inversión. Efecto sobre la inflación Otro de los efectos identificados por Corficolombiana está relacionado con la inflación. La tabla del análisis estima una disminución de 20 puntos básicos en el aporte a la inflación total por parte de los bienes transables sensibles a la tasa de cambio.
El análisis, sin embargo, precisa que la fortaleza del peso por sí sola difícilmente constituirá una fuente estructural de desinflación, debido a las presiones inflacionarias que persisten dentro de la economía. En ese escenario, el dólar barato tiene efectos distintos dependiendo de la posición de cada agente frente a la moneda extranjera: beneficia a quienes compran bienes importados o tienen obligaciones en dólares, mientras reduce el valor en pesos de los ingresos obtenidos en moneda extranjera. Así, el análisis de Corficolombiana resume una apreciación del peso con efectos distribuidos entre hogares, empresas, exportadores y Gobierno, con beneficios asociados principalmente al poder adquisitivo, las importaciones y el valor de la deuda externa, y pérdidas concentradas en los ingresos de los exportadores y de quienes reciben recursos denominados en dólares.