Convertido en el rival a vencer tras conquistar las dos últimas ediciones de la Liga de Campeones, el PSG regresa a la competición frente al Aston Villa; campeón de la Liga Europa, en la Supercopa continental, el miércoles en Salzburgo. Para el técnico parisino Luis Enrique, que ha ido recuperando por oleadas a su plantilla en las últimas semanas a medida que volvían de vacaciones los mundialistas, comienza una nueva temporada maratoniana, en la que su equipo no tiene intención de dejar la más mínima migaja a sus rivales. - También te puede interesar: Medias Rojas en gran momento y vienen nuevos refuerzos Hace un año, el PSG tuvo que llegar hasta la tanda de penaltis para deshacerse de otro club inglés, el Tottenham (2-2, 4-3); y alzar este trofeo que enfrenta a los vencedores de la Liga Europa y la Liga de Campeones. El reto se complica todavía más este año, con una vuelta a la competición más tardía para los jugadores que disputaron el Mundial 2026 hasta su último fin de semana (18 y 19 de julio); como es el caso del campeón español Fabián Ruiz o de los franceses Bradley Barcola, Ousmane Dembélé y Désiré Doué. Estos últimos no regresaron al campus del PSG en Poissy hasta el lunes: nada garantiza, por tanto, su presencia el miércoles en Austria.
Otros internacionales, como los portugueses João Neves, Vitinha y Nuno Mendes, o el brasileño Marquinhos, retomaron los entrenamientos hace una semana. Estos cuatro jugadores incluso pudieron tener algo de tiempo de juego, con media hora disputada el sábado en el amistoso contra el Manchester United (1-1) en Gotemburgo (Suecia).