LOS40 México Actualidad ¿Puede el paracetamol aliviar un corazón roto? Esto dice realmente la ciencia sobre el dolor de una ruptura Una investigación encontró que el acetaminofén, principio activo del paracetamol, puede disminuir algunos indicadores asociados al dolor social El paracetamol ayuda a aminorar los síntomas físicos que provoca el corazón roto / Photo by Rafa Elias Viviana Hernández Bran Licenciada en Comunicación y Periodismo por la FES Aragón, UNAM. Creadora de contenido escrito y digital en Los40 México, El Eco de LOS40 y W Radio. Activa en Radiópolis desde 2021.
Creada: 11/08/2026 - 18:36 GMT-6 Añadir LOS40 en Google Hay dolores que no dejan moretón, radiografía ni herida visible y, aun así, consiguen que una persona sienta que algo dentro de ella se rompió. Una ruptura amorosa pertenece a esa categoría. El pecho puede sentirse pesado, el estómago puede cerrarse, dormir se convierte en una tarea complicada y, de pronto, una canción, una fotografía o una conversación cualquiera son suficientes para devolvernos al momento que queríamos olvidar. Por eso resulta tan llamativa una pregunta que la ciencia lleva años explorando: ¿el cerebro distingue por completo entre el dolor físico y el dolor provocado por el rechazo?
La respuesta no es tan sencilla. Algunas investigaciones han encontrado que determinadas experiencias de dolor social y dolor físico involucran circuitos cerebrales que se superponen. Y uno de esos trabajos llegó a una conclusión especialmente curiosa: el acetaminofén , conocido como paracetamol en buena parte del mundo, redujo algunas respuestas relacionadas con el rechazo social en participantes de un experimento. La idea suena casi demasiado buena para ser cierta: ¿una pastilla del botiquín podría ayudarnos a sobrellevar una ruptura?
La ciencia, sin embargo, pone varios asteriscos. El cerebro también puede sentir el rechazo La expresión “corazón roto” no es solamente una metáfora literaria. Cuando una persona atraviesa un rechazo o una separación, puede experimentar manifestaciones físicas reales: alteraciones del sueño, cambios en el apetito, tensión corporal, ansiedad o molestias gastrointestinales. Eso no significa que el corazón esté literalmente lesionado por una ruptura.
Lo que ocurre es que una experiencia emocional intensa puede activar respuestas fisiológicas y neurológicas que se sienten en todo el cuerpo. Una investigación publicada en PNAS en 2011 llevó esta idea un paso más lejos. El equipo encabezado por el psicólogo Ethan Kross estudió a personas que habían atravesado recientemente una ruptura amorosa no deseada. Mientras estaban dentro de un equipo de resonancia magnética, los participantes observaban fotografías de sus exparejas y recordaban la experiencia del rechazo.
Después, los investigadores compararon esa actividad cerebral con la producida por un estímulo físico doloroso: calor aplicado sobre el antebrazo . Los resultados mostraron actividad coincidente en algunas regiones relacionadas con el procesamiento del dolor, entre ellas zonas de la corteza somatosensorial y la ínsula posterior. La conclusión no fue que una ruptura y una quemadura sean exactamente la misma experiencia. Fue algo más interesante: el dolor social intenso puede compartir determinadas representaciones cerebrales con el dolor físico .
Es una diferencia importante. Nuestro cerebro no está diciendo literalmente “me duele el brazo” cuando terminamos una relación. Está respondiendo a una experiencia de amenaza, pérdida o rechazo mediante sistemas que tienen conexiones con los utilizados para procesar determinadas formas de dolor físico. Y eso ayuda a explicar por qué una separación puede sentirse, literalmente, en el cuerpo.
El experimento que puso al paracetamol en la conversación La historia del paracetamol y el corazón roto comenzó a hacerse especialmente llamativa con una investigación publicada en Psychological Science en 2010. El estudio, encabezado por C. Nathan DeWall , de la Universidad de Kentucky, exploró si un analgésico físico podía influir también en la manera en que las personas experimentaban el dolor del rechazo social . Los investigadores realizaron dos experimentos.
En el primero, participantes recibieron acetaminofén o placebo durante tres semanas y reportaron diariamente sus experiencias de dolor social. En el segundo, utilizaron resonancia magnética funcional (fMRI) para observar la actividad cerebral asociada al rechazo. Los investigadores encontraron que quienes recibieron acetaminofén reportaron menos dolor social y mostraron una menor respuesta en algunas regiones cerebrales relacionadas con el malestar producido por el rechazo, entre ellas la corteza cingulada anterior dorsal y la ínsula anterior . De ahí nació una de esas historias científicas que parecen diseñadas para convertirse en titular: una medicina utilizada para el dolor físico también podría modificar la manera en que experimentamos el dolor social .
Pero hay que detenerse ahí. El estudio no demostró que el paracetamol cure una ruptura amorosa. Tampoco estableció que tomar una tableta después de terminar una relación sea un tratamiento para el duelo. Lo que encontró fue una relación experimental entre el medicamento y determinadas medidas de dolor social .
Y esa diferencia importa. El corazón roto necesita algo más que una pastilla Quizá lo más interesante de estas investigaciones no sea descubrir un supuesto remedio para el desamor, sino comprender por qué una experiencia emocional puede sentirse tan física. Cuando una relación termina, no desaparece solamente una persona. También cambian rutinas, expectativas, proyectos, hábitos y una parte de nuestra identidad cotidiana.
El cerebro necesita adaptarse a esa ausencia. Y mientras lo hace, puede aparecer una mezcla bastante poco elegante de tristeza, ansiedad, nostalgia, enojo y agotamiento. No hay una pastilla que elimine todo eso. El paracetamol puede tener un lugar perfectamente definido cuando existe un dolor físico para el que está indicado, pero convertirlo en una especie de analgésico emocional cotidiano sería confundir los resultados de un experimento con una recomendación médica.
Además, el dolor de una ruptura no siempre necesita ser eliminado inmediatamente. A veces necesita ser entendido.