Tras diez días de festividades en Managua, la imagen de Santo Domingo de Guzmán, regresó este 10 de agosto a su morada en la iglesia La Sierritas. Los devotos y tradicionalistas cumplieron un año más con su promesa de ir a dejar al santo patrono de los managuas a su morada. Lo hicieron como todos los años, ataviados con ropa folclórica, camisetas alusivas a la imagen de Santo Domingo; otros pintados de negro o portando flores para dejarlas en la iglesia. También puedes leer: Delegación de Vietnam explora la riqueza cultural de Managua Al llegar, la diminuta imagen junto con los cargadores a la zona conocida como La Morita , fueron recibidos por la música de los filarmónicos junto con los cohetes.
Los promesantes se disponen a bailar y danzar como parte de sus homenajes y la algarabía al ver a la diminuta imagen. Ahí permaneció durante un poco más de una hora para luego emprender el camino hacia La Cruz del Paraíso , donde también fue recibido por otros promesantes que lo esperaban para llevarlo hasta la parroquia en las sierritas de Managua, a eso de las 6:00 de la tarde. «Yo vengo a cumplir una promesa de mi mamá . Ella falleció hace 20 años, pero yo mantengo su promesa con devoción. Pago promesa desde la edad de tres años y todos los años mi fe se renueva», manifestó la devota Neyvi Raquel Guido.
Quizás te interese leer: Nicaragua participa en Coloquio “Fidel: Legado y Futuro” Sobre su vestimenta, comentó que todos los años la cambia, pero pone especial detalle en hacer ella misma con collares y aretes con semillas como cacao y maíz adornados con flores artificiales. «Este año decidí venir vestida con el traje folclórico blanco y le di a hacer unos bordados y que le pegaran la imagen de Santo Domingo, la imagen original que encontraron en el árbol», comentó Neyvi Guido. Eleonor Guido contó que desde antes de nacer ya era devota de la milagrosa imagen, ya que su madre venía todos los años a recibir a Santo Domingo. Leer más: Guiados por la Iniciativa para el Desarrollo Global, construyamos juntos un futuro más próspero para el desarrollo común de China y Nicaragua «Mi madre desde muy joven era devota de Santo Domingo . Recuerdo que mi mamá me traía desde los tres años de edad; acá dormíamos, ella hacía comida y ahora, a mis 62 años, siempre vengo». «Traigo mi santito, que ya está viejito, pero siempre me acompaña.
Este año me vine enferma con chikungunya, pero le cumplí; voy cansada a mi casa, con los pies que ya no puedo caminar más, pero contenta por cumplir mi promesa» , contó. Vendedores obtienen buenas ventas Los vendedores por cuenta propia obtuvieron su recompensa y dijeron que las ventas estuvieron buenas. «Gracias a Dios nos ha ido bien. Desde las ocho de la mañana estoy acá vendiendo riquísimos quesillos y hot dogs. Este punto es muy bueno, todos los años venimos y no es solo por la venta que nos ayuda mucho a ganar el pan de cada día, sino que también tenemos devoción por el santo» , expresó Xochil Gaitán.
Puede interesarte: Instalan escultura en honor al Comandante Fidel Castro Como todos los años , los promesantes son acompañados en este peregrinar por la Policía Nacional y Bomberos Unidos de Nicaragua, quienes están pendientes ante una posible emergencia.