Seguir a FinanzasDigital en Google Las pérdidas económicas globales por catástrofes naturales disminuyeron en el primer semestre de 2026, pero los terremotos de Venezuela se ubicaron como el evento más costoso del período, según la estimación semestral publicada por la reaseguradora suiza Swiss Re. El grupo calculó que los sismos generaron 20.000 millones de dólares en daños, superando a cualquier otro desastre natural registrado entre enero y junio. Swiss Re informó que las pérdidas económicas globales por desastres naturales alcanzaron 100.000 millones, una cifra más de un tercio menor que la del mismo período del año pasado y 10% inferior al promedio de la última década. Para las aseguradoras, el costo fue de 42.000 millones, el nivel más bajo desde el primer semestre de 2020.
En ese contexto más moderado, los sismos venezolanos destacan como el evento de mayor impacto económico. La reaseguradora señaló que solo una pequeña parte de los daños estaría asegurada, debido a la baja penetración del mercado de seguros en el país. Swiss Re aclaró que aún no cuenta con una estimación del monto que asumirán las aseguradoras locales. Más leídas Tasa de Cambio BCV 11 de agosto de 2026: 761,2167 Bs/USD (+0,4853%) Inflación de Colombia se ubicó en 6,03% interanual en julio de 2026 Comercio entre Venezuela y EEUU crece 113% en el primer semestre de 2026 Riesgos para la segunda mitad del año El grupo se mantiene cauteloso respecto al segundo semestre.
Balz Grollimund, responsable de cobertura de desastres naturales de Swiss Re, advirtió que un período menos costoso “no significa que el riesgo haya desaparecido”. Señaló que huracanes, incendios forestales y terremotos pueden modificar rápidamente el balance anual, citando los incendios recientes en Europa como ejemplo de condiciones más cálidas y secas que elevan la probabilidad de grandes fuegos. Swiss Re recordó que, históricamente, el segundo semestre concentra 58% de la factura anual del sector asegurador por desastres naturales, debido principalmente a la temporada de huracanes en el Atlántico Norte. Con información de AFP