Trago de purgante semanal

Trago de purgante semanal

Trago de purgante semanal El jueves temprano en la mañana el secretario de Estado Marco Rubio tomó su trago de purgante semanal y eructó su acostumbrada lista de medidas punitivas contra Cuba. La dosis de purgante esta semana quizá fue doble, pues el día antes The Washington Post revelaba que el presidente Trump apostaba en reuniones privadas porque su vice J. D. Vance fuera el candidato a sucederle en la Casa Blanca y no el inefable Marquitos.

Las medidas anunciadas esta vez fueron contra entidades cubanas vinculadas a la defensa del país y sus directivos, así como los dos principales jefes militares cubanos, a los que ,por cierto, los ha mencionado en varias listas anteriores, sin que haya causado el menor escozor en la integridad y los principios de los Generales de Cuerpo de Ejército Álvaro López Miera y Roberto Legrá Sotolongo. La semana anterior, Rubio se había enfocado en la cooperación médica internacional cubana, los servicios de salud comercializados en el exterior, el ministro de Salud Pública y otros funcionarios vinculados a estas actividades. Antes lo había hecho con entidades financieras, mineras, energéticas y otras que tienen un peso importante en la economía cubana. Son como 40 entidades y 38 personas las nombradas por los Departamentos de Estado y de Tesoro en lo que va de 2026.

Es como un remake del primer mandato de Trump, cuando Marco Rubio recibió carta blanca del presidente sobre Cuba a cambio de favores en el Congreso para parar investigaciones sobre su persona. El entonces senador creó, junto al Director de la CIA Mike Pompeo el oscuro affaire de los "ataques sónicos" para justificar la andanada de 243 medidas anticubanas que fue desgranando, semana a semana desde 2019, con la guía estratégica de Mauricio Claver-Carone. Mas allá de las medidas punitivas, los voceros del Departamento de Estado se turnan sin descanso en los últimos días para comparecer en televisoras y medios escrito azuzando el temor sobre el "peligro inusual y extraordinario" que la pequeña Cuba representa para el poderoso Estados Unidos. Y claman con furor que "pueden restablecer el servicio eléctrico mañana mismo si deciden dejar el poder", en una especie de cambio de régimen eléctrico.

Se trata, como dijo con sevicia el propio Marco Rubio a su vocero Marc Caputo en Axios, de apretar la soga hasta la asfixia total: "Cada vez que crean un nuevo mecanismo para intentar escapar de la soga, simplemente se lo cerramos" (...) "Desde luego, no pueden esperar a que nos rindamos. Esto no va a desaparecer en los próximos dos años y medio". Mientras tanto, entre trago y trago de purgante de Marco Rubio, hay niños cubanos que no verán vida, madres embarazadas que no tienen acceso a las ecografías necesarias, pacientes oncológicos que fallecen por no tener el medicamento indicado, familias cubanas que no se alimentan adecuadamente, apagones que se acrecientan con su carga de calor, molestias y mosquitos, industrias y hoteles cerrados con miles de trabajadores sin empleo: un castigo colectivo contra todo un pueblo que lo condena a la insalubridad, la inanición y la sobrevida para satisfacer los criminales deseos de imposición y poder de un ambicioso político floridano. Esperemos a ver que nos reserva Rubio para esta semana, tras el cólico que debe producirle el memorable y emotivo homenaje de muchos al Centenario de Fidel. - “Cuba es un país soberano”: Las lecciones de Fidel en política exterior - Pensar el Derecho: Fidel y el Derecho cubano, una huella que llegó hasta la Ley de leyes - El legado de Fidel nos interpela hoy con más fuerza que nunca - Sesionará Foro "Fidel, la Revolución y una comunicación para pensar" - La administración Trump reaviva las teorías conspirativas sobre la supuesta manipulación del activismo en Estados Unidos por parte de Cuba.