Argentina enfrenta una nueva presión sobre el empleo, mientras distintas provincias reportan conflictos laborales, despidos y dificultades para sostener puestos de trabajo en sectores industriales. El panorama se suma al avance de la informalidad y a un mercado laboral que muestra señales de deterioro. De acuerdo con el INDEC, la tasa de desocupación llegó al 7,8 % durante el primer trimestre de 2026, mientras que la informalidad laboral alcanzó el 44,2 % de los trabajadores. Además, la subocupación se ubicó en 11,1 %. - De su interés: Despidos en FATE desatan protestas en Argentina Uno de los focos de mayor tensión se encuentra en Río Grande, Tierra del Fuego, donde el Grupo Mirgor inició desvinculaciones y el sindicato metalúrgico advirtió sobre un posible plan que podría alcanzar a unos 300 trabajadores.
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) confirmó inicialmente entre 20 y 30 despidos de empleados efectivos. Ante el conflicto, la autoridad laboral provincial dictó una conciliación obligatoria por 15 días, con el objetivo de frenar temporalmente las cesantías y abrir una instancia de negociación entre la empresa y los trabajadores. Argentina enfrenta ola de despidos El escenario laboral también evidencia una transformación hacia empleos más precarios. Un análisis publicado por El País señala que, desde diciembre de 2023 hasta abril de 2026, Argentina perdió cerca de 400.000 puestos asalariados formales; mientras parte de los trabajadores pasó hacia actividades informales.
Por su parte, un informe del IIEP-UBA señala que la informalidad aumentó 2 puntos porcentuales interanuales durante el primer trimestre de 2026. Así, los despidos en distintas actividades y el crecimiento del empleo informal mantienen bajo presión a las provincias argentinas y colocan al mercado laboral entre los principales desafíos económicos del país.