Durante el encuentro fueron proyectados documentales traducidos al árabe sobre la trayectoria de lucha, vida y obra del líder histórico de la Revolución cubana. El embajador de Cuba en Damasco, Luis Mariano Fernández Rodríguez, afirmó que, en el año del centenario de Fidel Castro, su pensamiento adquiere una relevancia extraordinaria ante los desafíos que enfrenta la isla. El diplomático sostuvo que cada dificultad confirma la dimensión de su obra y la vigencia de sus advertencias sobre quienes, dijo, nunca abandonaron el propósito de doblegar a Cuba mediante presiones, sanciones y campañas de descrédito. Fernández Rodríguez destacó el ejemplo de resistencia de Fidel Castro ante la adversidad y subrayó que los principios son irrenunciables, aun cuando determinadas coyunturas obliguen a realizar concesiones tácticas para preservarlos.
En ese sentido, recordó palabras del líder cubano en defensa de la independencia, la Revolución y los valores del socialismo, y evocó también recientes reflexiones del presidente Miguel Díaz-Canel sobre la necesidad de combinar firmeza ideológica y flexibilidad táctica. El embajador citó al mandatario cubano al señalar que Fidel legó la certeza de que los sueños se conquistan defendiendo ideas y principios, así como la convicción de que el internacionalismo constituye una actitud y no solo una consigna. También destacó las enseñanzas del líder revolucionario sobre la preservación del medio ambiente, el papel de la ciencia al servicio del pueblo y la importancia de la unidad por encima de las diferencias tácticas. Fernández Rodríguez afirmó que en Fidel Castro se encuentra no solo un dirigente histórico, sino también una escuela de trabajo revolucionario basada en estudiar, analizar, prever, escuchar al pueblo y actuar con audacia y honestidad.
Reafirmó la decisión de Cuba de defender su independencia, identidad y derecho soberano a decidir su destino sin tutelas extranjeras, y destacó la continuidad de esa tradición desde José Martí hasta Fidel Castro. A su vez, el embajador de Sudáfrica en Siria, Ashraf Yussef Suleiman, expresó su solidaridad con el pueblo cubano y recordó la contribución de Cuba a la lucha contra el apartheid en África austral. El diplomático señaló que el pueblo sudafricano no olvida el apoyo brindado por Fidel Castro y por las fuerzas cubanas en Angola frente al régimen del apartheid, y consideró que esa solidaridad fue determinante en la lucha por la libertad de Sudáfrica. Suleiman abogó por profundizar el estudio del legado de Fidel Castro y Nelson Mandela, especialmente ante los desafíos contemporáneos vinculados al neocolonialismo.
En representación de los sirios graduados en universidades cubanas, el ingeniero George Bittar afirmó que Fidel Castro dejó una huella imborrable y constituye un ejemplo en la vida de quienes tuvieron la oportunidad de estudiar en Cuba. Bittar agradeció además a la isla por la formación de profesionales sirios capaces de contribuir al desarrollo de sus comunidades. Por su parte, el palestino Habib Bakir, también graduado en Cuba, destacó la posición histórica de La Habana y de Fidel Castro en respaldo a la causa palestina y a los pueblos que luchan por su autodeterminación. Bakir recordó que Fidel denunció desde décadas atrás las acciones de Israel contra el pueblo palestino y agradeció a Cuba por haber formado a miles de profesionales de Palestina.
Los participantes coincidieron en que el legado de Fidel Castro permanece vigente como referencia para quienes defienden la soberanía, la justicia social, la solidaridad y la autodeterminación de los pueblos. En la actividad participaron también, de manera virtual desde el Reino Hachemita de Jordania, cubanos residentes en ese país y activistas solidarios con la isla. mem/fm