El Real Madrid ganó al Deportivo en Riazor y se llevó el Teresa Herrera. No fue un partido brillante por parte de los blancos, tampoco de los gallegos. Al Real le bastó un momento de inspiración de Lunin y Brahim en el añadido del primer tiempo para marcar el tanto del triunfo merengue. El tercer amistoso de la pretemporada, el primero en España y ante un rival de LaLiga, se lo tomó mucho más en serio Mourinho.
Al menos, a la hora de confeccionar el once para enfrentarse al Deportivo en el Teresa Herrera. El portugués dejó a los canteranos en el banquillo y le dio la manija del equipo a Bernardo Silva, que ejerció el papel de mediocentro al lado de Camavinga. Arriba, Vinicius se estrenó como titular y también pisó por primera vez Riazor donde, por cierto, también le pitaron. Ante un Real Madrid con jugadores del primer equipo, en el Deportivo, Antonio Hidalgo puso a todos los fichajes y no era para menos porque no hay que olvidar que el Teresa Herrera es mucho Teresa Herrera y más en A Coruña.
El Real Madrid se hizo con el balón ante un Deportivo bien armado atrás y buscando la contra con el ex azulgrana Aumabeyang actuando como uno de sus principales argumentos ofensivos. El Real Madrid quería pero no podía ante la defensa del equipo gallego, que esperaba su oportunidad para marcar o dar un susto a Lunin. El equipo blanco, o más bien de rosa porque estrenó la tercera camiseta, jugaba lento. Brahim y Vinicius, los hombres de banda, mostrando que aún les queda para coger la forma.
Lo mismo que a Bernardo Silva y Arda Güler, como mediapunta, no encontraba ni huecos ni conexiones con Endrick, el delantero del Real. El partido era aburrido, con un juego lento y en el que las ocasiones eran nulas. De hecho, la primera clara llegó en el minuto 38 con Leo Román evitando con una gran parada el gol de Endrick. Eso animó un poco al Real Madrid, pero tampoco como para volverse loco.
Parecía que se iba a llegar al descanso sin goles, pero no. Tras una parada, Lunin le dio un pase preciso, potente y con la mano a Brahim, que desde el medio del campo, se plantó ante Leo Román para marcar el 0-1 en el minuto 46, con el que se llegó al descanso. Los típicos cambios de pretemporada en ambos conjuntos hicieron acto de presencia en el inicio de la segunda mitad. Hubo cambios de jugadores, pero también de posiciones y así, se vio a Dumfries actuando como extremo por delante de Trent, que entró tras el descanso.
El partido pareció que ganó en ritmo e incluso el Real Madrid marcó en el minuto 58, pero el tanto de Espí lo anularon por fuera de juego. El Deportivo, con más rodaje que el Real Madrid, se fue haciendo poco a poco con el partido y apretó a los de Mourinho en busca del empate. Y lo rondó, pero también pudo marcar el Real Madrid, siempre con Espí como protagonista. El empuje local se fue diluyendo y el Real Madrid pudo volver a tener el balón y con ello, vivir más tranquilo.
Aunque no del todo porque Lunin evitó en los minutos finales el tanto del Deportivo. A pesar de los intentos locales, el marcador no se movió más y el Real Madrid conquistó el Teresa Herrera.