Luis Enrique con el PSG es el rey de Europa. Lo volvió a demostrar al imponerse a un buen Aston Villa en la final de la Supercopa. Si el último partido de la Champions ya fue un duelo entre dos técnicos españoles (LE y Arteta) se repitió con Emery y, siempre, Luis Enrique. Este PSG da la sensación de que es el rival a batir en la máxima competición.
Ya ha ganado dos consecutivas y dos Supercopas europeas. Es un equipo bien trabajado desde el banquillo y con futbolistas que se acoplan a los deseos del entrenador, con el tono de solidaridad de equipo coral por encima de las individualidades. Pero también suman. Es indudable.
Kvaratskhelia inauguró el marcador y volvió a colocar su candidatura para el Balón de Oro. Un trofeo que aparece muy ajustado, sin grandes favoritos claros y que dependerá bastante de lo que se haga en este inicio de temporada. El georgiano lo ha ganado todo, pero no fue al Mundial, aunque abrió la lata de una Supercopa que parecía bastante encaminada para los franceses. Pero el Aston Villa jugó sus mejores minutos al final de primera parte y logró el empate.
Hasta que Doué consiguió el gol de la victoria en un error defensivo, al marcar mal la línea del fuera de juego del equipo de Emery, el partido estaba en el aire. Pero el PSG no perdonó y acabó llevándose otro título con dos de los mejores laterales del mundo; un organizador de talla y dos puntas resolutivas y rápidas. Mientras Luis Enrique volvía a recibir el honor de otro título europeo salió la noticia de que Xavi sería el nuevo seleccionador de Países Bajos. Era lo que el ex jugador y entrenador blaugrana quería: una selección, por encima de un club, y que fuera competitiva.
Xavi espera estar así en el Mundial de España, Marruecos y Portugal de 2030. Vuelve otra vez a sustituir a Koeman, como hizo en el Barça, se reencontrará con De Jong, y es un equipo a medida de la mentalidad del ex técnico blaugrana, con futbolistas acostumbrados a jugar con un estilo muy asimilado por el FC Barcelona y que nació con técnicos y jugadores holandeses. Es un buen reto para Xavi que podrá contar con jugadores a los que no habrá que explicar un relato demasiado nuevo al que aplican. En el Ajax tendrá a Jordi Cruyff como el director de fútbol y a Michel al frente del equipo.
No deja de ser curioso que ahora haya técnicos también españoles en la cuna de la escuela holandesa, el origen.