Seguir a FinanzasDigital en Google La actividad empresarial en Maracaibo mantiene señales de resistencia, pero las dificultades para acceder a servicios públicos, el diferencial cambiario y el aumento de los costos operativos continúan limitando la capacidad de las compañías para crecer. Ese es uno de los principales resultados de los estudios realizados por la Cámara de Comercio de Maracaibo correspondientes al segundo trimestre de 2026, que incluyen una encuesta de coyuntura económica y un censo de establecimientos comerciales de los principales corredores viales de la ciudad. Los datos ofrecen una fotografía desigual. Mientras algunos sectores y corredores comerciales mantienen niveles importantes de actividad e incluso aumentan su empleo, una parte significativa de las empresas enfrenta mayores dificultades para operar, particularmente por las interrupciones eléctricas y de agua, así como por las condiciones del entorno económico.
En los principales corredores comerciales fueron censados 1.872 locales. De ellos, 1.158 estaban abiertos, equivalentes a 62%, mientras que 718, el 38%, permanecían cerrados. La ocupación tampoco fue uniforme. Cecilio Acosta registró el mayor porcentaje de locales abiertos, con 70%, seguido por Las Delicias y La Limpia, ambos con 65%.
En Gilberto Correa la ocupación fue de 56%, mientras que 5 de Julio y Bella Vista registraron 55%. Pero el número de establecimientos abiertos cuenta solo una parte de la historia. Más leídas Tasa de Cambio BCV 12 de agosto de 2026: 764,3486 Bs/USD (+0,4114%) Gaceta Oficial Extraordinaria 7065: Ley de Arrendamiento de Inmuebles Destinados a Vivienda Terremotos en Venezuela fueron el desastre más costoso del semestre, revela Swiss Re Más empleo pese a menos locales abiertos Aunque el número de locales operativos disminuyó ligeramente respecto a 2025, el empleo asociado a los principales corredores comerciales aumentó. Los establecimientos censados concentraban 10.033 trabajadores, frente a 9.369 el año anterior.
El incremento fue de 7,09%. El aumento estuvo concentrado principalmente en supermercados, hipermercados, megatiendas, multitiendas, minimarkets y bodegones. También se observó una mayor participación del empleo en comercios de electrodomésticos y en negocios dedicados a motores, accesorios y repuestos automotrices. En cambio, disminuyó el empleo asociado a actividades como confiterías, comercializadoras de artículos diversos, clínicas, entretenimiento y gastronomía.
El resultado sugiere que la actividad comercial no está evolucionando de manera homogénea: algunos segmentos están ampliando su presencia mientras otros pierden espacio. La electricidad se convierte en un costo para las empresas Uno de los mayores obstáculos identificados por los empresarios es el funcionamiento de los servicios públicos. El 96% de los establecimientos consultados señaló que está sometido a racionamientos eléctricos. Sin embargo, solo 35% dispone de una planta eléctrica para hacer frente a las interrupciones.
Entre los negocios afectados por los cortes, algunos reportaron interrupciones de 15 horas o más a la semana. La situación también aparece en la encuesta de coyuntura: 97% de las empresas consultadas consideró que el servicio eléctrico empeoró durante el segundo trimestre frente al período anterior. El agua potable constituye otro foco de preocupación. La cobertura varía considerablemente entre los corredores: mientras 86% de los establecimientos de 5 de Julio reportó recibir el servicio, en La Limpia la proporción cayó a 64%.
Además, disponer del servicio no significa necesariamente recibirlo de manera continua. La encuesta encontró establecimientos que reportan frecuencias de suministro quincenales. El deterioro de los servicios tiene además un efecto directo sobre las cuentas de las empresas. El 43% señaló que durante el trimestre aumentó el gasto destinado a mecanismos alternativos para compensar las deficiencias de los servicios públicos.
Para 42% de las empresas, el impacto sobre los costos operativos fue significativo o alto, mientras que otro 46% lo calificó como moderado. Las empresas invierten, pero principalmente con sus propios recursos Pese a las dificultades, las compañías no han detenido completamente sus inversiones. La tecnología fue el principal destino, con 39% de las empresas que realizaron inversiones, seguida por inventarios, con 28%; capital humano, con 27%, e infraestructura, con 24%. La principal fuente de financiamiento fue el flujo de caja de las propias compañías: 70% utilizó recursos generados por sus operaciones.
En contraste, apenas 12% recurrió al crédito de la banca privada nacional. Los datos reflejan así una característica relevante del entorno empresarial marabino: las compañías continúan destinando recursos a mantener o ampliar sus operaciones, pero lo hacen principalmente con capacidad financiera propia. Las importaciones también mostraron cierto dinamismo. Entre las empresas que realizan compras en el exterior, 42% reportó un aumento de sus operaciones durante el segundo trimestre; 48% señaló que permanecieron sin cambios y 10% indicó una disminución.
La confianza empresarial sigue en terreno positivo La percepción de los empresarios tampoco es completamente negativa. El Índice de Confianza Empresarial de Maracaibo se ubicó en 22 puntos durante el segundo trimestre, tres puntos menos que los 25 registrados en el trimestre anterior, pero todavía en terreno positivo. Las expectativas para el próximo trimestre son igualmente moderadas. El 54% de las empresas espera un aumento de sus ventas, mientras que 34% anticipa que permanecerán estables.
En materia laboral, 78% prevé mantener su plantilla y 18% espera aumentar el número de trabajadores. La inversión también conserva perspectivas favorables: 58% de las empresas espera mantenerla y 36% prevé incrementarla. El cuadro que emerge es, por tanto, menos el de una economía paralizada que el de un sector empresarial que continúa operando bajo condiciones difíciles. El principal riesgo está fuera de las empresas La propia Cámara de Comercio identifica una combinación de factores que limita la capacidad de expansión: las dificultades cambiarias, la carga tributaria, los problemas de servicios públicos, el aumento de los costos operativos y una demanda todavía débil.
Los resultados de una encuesta realizada después de los terremotos del 24 de junio apuntan en la misma dirección. Aunque el impacto directo de los sismos sobre las empresas marabinas fue mayoritariamente moderado o nulo, 54% de los consultados identificó el deterioro de los servicios públicos como el principal riesgo para la estabilidad económica de las empresas del Zulia. La fotografía del segundo trimestre muestra así una economía local que conserva capacidad para adaptarse y mantener parte de su actividad, pero cuyo desempeño está condicionado por problemas que las empresas no pueden resolver únicamente con decisiones internas. En Maracaibo, mantener abierto un negocio no depende solo de conseguir clientes o administrar los costos.
Para una parte importante del sector privado, también significa encontrar alternativas frente a los cortes de electricidad, asegurar el suministro de agua, financiar las inversiones con recursos propios y operar en un entorno cambiario que sigue añadiendo presión a los costos. El resultado es una economía empresarial que resiste, pero que todavía enfrenta obstáculos importantes para convertir esa resistencia en un crecimiento sostenido. Con información de nota de prensa