La visión del Barça después de la conversación entre Julián Álvarez y Simeone NOTICIA MD Para el Barça este es un primer capítulo de una historia que tampoco debe alargarse mucho más y ahora es el delantero que debe decidir si toma medidas de fuerza Como ya ha contado Mundo Deportivo, Julián Álvarez (26 años) y Diego Simeone charlaron antes de la sesión de entrenamiento de este miércoles. El atacante argentino explicó su situación e insistió en su deseo de salir al Barcelona, pero el técnico mantuvo la puerta cerrada, alineándose con la postura del club y de Gil Marín. Para el Barça este es un primer capítulo de una historia que tampoco debe alargarse mucho más. El futbolista el lunes ya avisó que estaba molesto y quemado e incluso que podía llegar a plantarse.
Tras la negativa de Simeone, ahora es el momento de que Julián Álvarez tome una decisión sobre cuál debe ser su próximo paso para no eternizar esta situación. Si quiere llegar hasta el final ya sea hablando públicamente, emitiendo un comunicado pidiendo su salida o incluso planteando la opción de plantarse. O bien, por otro lado, acepta que no va a poder cumplir su sueño, renunciando a firmar por el Barça, que debe de activarse para buscar una alternativa. Julián, por su parte, continuó acompañado de sus representantes, Fernando Hidalgo y Sergio Díaz, que están en Madrid al lado del delantero para intentar solucionar su futuro.
Cabe recordar que en el encuentro de hoy, el jugador argentino insistió en que quiere irse al Barça, cumplir su sueño, como dijo públicamente durante el Mundial y como también sabe el propio CEO colchonero. Simeone respondió que cuenta con el futbolista para la próxima temporada. Fue una conversación, según las fuentes rojiblancas, cordial, en la que el técnico mantuvo que es una decisión de club. O lo que es lo mismo, elevó el asunto a Gil Marín, que fue quien supuestamente le prometió al de Calchín, en una reunión en febrero, que le dejaría ir si llegaba una oferta convincente.
De momento, el Barça ofreció 100 millones y desde la entidad colchonera ni se contempló. De hecho, el CEO del Atleti no tiene intención de sentarse a negociar con el Barcelona porque no quiere traspasarlo al club catalán algo que indigna a La Araña.