"Más abierto, pragmático y accesible que el de otros países europeos": la jefa de BYD coquetea con España mientras Europa sufre

"Más abierto, pragmático y accesible que el de otros países europeos": la jefa de BYD coquetea con España mientras Europa sufre

Coches Eléctricos "Más abierto, pragmático y accesible que el de otros países europeos": la jefa de BYD coquetea con España mientras Europa sufre La máxima responsable de BYD en el Viejo Continente ha dejado bien claro que España ofrece un entorno mucho más favorable que otros países europeos para instalar una nueva fábrica. Stella Li alaba a España en plena crisis de la industria automovilística europea. Javier Gómara 12/08/2026 10:30 Actualizado a 12/08/2026 10:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora El despertar de China como gigante automovilístico ha supuesto un terremoto en la industria global. Europa, como principal foco, ha sido la región más perjudicada. Las políticas europeas no han tenido el efecto deseado y cada vez son más las marcas asiáticas que deciden exportar sus coches al Viejo Continente con el firme propósito de ser la alternativa a marcas locales. BYD ha hecho grandes esfuerzos por colonizar un mercado abierto que ha mostrado poca resistencia.

La duda ahora es cuál será el próximo paso. Todo apunta a la producción en suelo europeo. Todos los países pelean por firmar contratos y España ha ganado muchos de ellos. Stella Li se ha convertido en uno de los rostros más famosos del panorama automovilístico mundial y europeo.

No son pocas sus apariciones y siempre que se pone ante un micrófono deja importantes titulares. En declaraciones recientes, la propia Li ha reconocido el papel de España en este nuevo terreno de juego. El mercado español, "más abierto, pragmático y accesible que el de otros países europeos", resulta atractivo para las empresas chinas. Frente a otros países como Francia, Alemania o Italia, los conductores españoles no somos tan fieles a los productos europeos, principalmente por motivos económicos.

España acelera como centro de producción para la industria china de vehículos eléctricos Diferentes países exigen a Europa una política industrial más proteccionista. Además de ser una fuente importante de ventas para las cada vez más numerosas marcas chinas presentes en el Viejo Continente, España se ha convertido en un polo industrial de gran atracción para los fabricantes asiáticos. La búsqueda de emplazamientos industriales para la fabricación de baterías y la cadena de montaje de vehículos eléctricos ha encontrado en España su principal punto de asentamiento dentro de Europa. Regiones como Navarra, Valencia, Aragón, Cataluña, Extremadura y Galicia compiten activamente para captar proyectos de grandes firmas chinas, ofreciéndose como la principal puerta de entrada al mercado comunitario.

Con una producción automotriz que ocupa el segundo lugar en Europa por detrás de Alemania, el tejido industrial español da empleo a 600.000 trabajadores y representa el 10% del producto interior bruto. Ante la falta de grandes marcas nacionales de volumen, el país muestra una postura más abierta y pragmática que la de otros socios comunitarios a la hora de ceder espacios de fabricación desaprovechados a competidores asiáticos. Cada vez son más los acuerdos que unen nuestro país a grandes corporaciones asiáticas como MG (que abrirá fábrica en Galicia ), CATL (que contará con una línea de montaje en Zaragoza ) o Geely (que acaba de adquirir parte de la fábrica de Ford en Valencia ). BYD pretende ser la próxima, aunque todavía no hay planes definidos.

España: la envidia o la ira de Europa y la exigencia de una normativa común La fábrica de EBRO en Barcelona ha sentado un precedente único que el resto de marcas quiere aprovechar. Si bien son cada vez más las marcas chinas que se instalan en nuestra región, la excepción española no siempre es bien recibida por parte de nuestros socios comunitarios. Muchos países critican al gobierno español por buscar la colaboración con las empresas chinas, pero que luego acaba recurriendo a las faldas de la Unión Europea para establecer las reglas del juego. En un mercado en crisis los países han decidido hacer la guerra por su cuenta.

Hungría fue el primero en dar el paso. Los húngaros tendrán el privilegio de contar con la primera fábrica operativa de BYD en Europa, aunque los plazos se han alargado mucho más de lo que a los chinos les habría gustado. La compañía ya busca una segunda instalación tras caerse la inversión de Turquía. España tiene muchas papeletas .

Pese a competir por la atracción de estos capitales, representantes regionales y sindicales presionan a las instituciones comunitarias para acelerar la aprobación de una legislación marco bajo la denominación “Hecho en Europa”. El objetivo es evitar una carrera a la baja entre Estados miembros y fijar normas comunes de contenido local, transferencia de tecnología, límites a la propiedad de activos estratégicos y creación de empleo de calidad. Esta iniciativa busca garantizar que las inversiones chinas establezcan raíces industriales a largo plazo en suelo europeo, transformando la llegada de nuevos fabricantes en una aportación efectiva a la cadena de valor local y no en una simple instalación de montaje final. Temas BYD Coches Eléctricos