El reconocimiento que recibió Banda El Recodo en Los Ángeles tuvo un significado especial para Poncho Lizárraga. La agrupación se convirtió en la primera banda en contar con una exhibición dentro del Museo del Grammy, donde se muestran vestuarios, instrumentos y objetos que recorren más de ocho décadas de historia musical. Sin embargo, detrás de esa celebración hubo un momento de reflexión para el líder de la agrupación, quien habló de una batalla personal que pocos conocían. A propósito de la decisión de su compañero Rafa González, clarinetista de Los Recoditos, de internarse voluntariamente para atender la depresión y ansiedad que padece, Poncho recordó que él también atravesó una etapa complicada de salud mental que incluso estuvo a punto de alejarlo de los escenarios.
El músico reconoció que después de vivir una serie de acontecimientos difíciles tuvo que aceptar que necesitaba ayuda. “Es algo que no se puede tapar tampoco. Le puede pasar a cualquiera de los que estamos aquí, a lo mejor muchos hemos pasado por algo así”, compartió. El líder de Banda El Recodo explicó que su crisis llegó después de varios golpes emocionales y personales que ocurrieron en un periodo complicado de su vida. Entre ellos recordó el accidente que sufrió la agrupación en 2013, cuando estuvieron alejados de los escenarios durante un tiempo. “Hace un par de años tuve depresión y ansiedad.
Tuvimos un suceso traumático, después de estar un año sin trabajar en 2013 debido a un accidente que tuvimos, y pasaron una serie de acontecimientos”, relató. Poncho explicó que esa acumulación de experiencias provocó que comenzara a sentirse diferente emocionalmente, hasta llegar a preguntarse por qué estaba atravesando esa situación. “Mi cerebro explotó y se desencadenaron una serie de cosas que en su momento decía: ‘¿Por qué me pasa a mí? ¿Por qué yo?’”, recordó. Aunque muchas personas prefieren guardar silencio sobre estos temas, el músico decidió hablar de su proceso para enviar un mensaje de apoyo a quienes atraviesan una situación similar. Para él, reconocer que se necesita ayuda es uno de los pasos más importantes. “Tuve terapias psicológicas, psiquiátricas y ganas también para poder cambiar.
Uno tiene que querer”, afirmó. Poncho destacó que la recuperación no ocurre de un día para otro y requiere compromiso personal, acompañamiento profesional y voluntad para trabajar en uno mismo. Su testimonio llega en un momento en el que varios artistas han comenzado a hablar públicamente sobre la importancia de cuidar la salud mental. Durante su encuentro con los medios, Poncho también habló sobre el reciente fallecimiento de su prima Alejandra Lizárraga, hija de Germán Lizárraga, integrante de una de las familias más importantes dentro de la música sinaloense. “Difícil, ¿no?
Mi prima tenía ya rato sufriendo la enfermedad que tenía, que era cáncer”, comentó. Poncho recordó que para su familia han sido momentos complicados, especialmente para Germán Lizárraga, quien ya había enfrentado anteriormente la pérdida de otro hijo. A pesar de los golpes que ha enfrentado en su vida personal y profesional, Poncho aseguró que encontrar herramientas para salir adelante ha sido fundamental. Hoy, mientras Banda El Recodo celebra un nuevo capítulo en su historia, el músico también celebra haber recuperado el equilibrio emocional.