Desde que Rodri Hernández, mediocentro de 30 años, dio el 'sí' al Barça la pasada semana y comenzaron las negociaciones con el Manchester City, el club azulgrana ha tenido que aumentar de forma progresiva su oferta ante una postura más inflexible de la entidad inglesa, plantado en los 70-80 millones que pidió de inicio. De los 45 millones de fijo más cinco en variables, que fue la propuesta de salida, se ha pasado a los 60 más variables, según publica el periodista Fabrizio Romano, especialista en el mercado futbolístico internacional. A la espera de conocer la respuesta del City, el acercamiento del Barça es notable y, posiblemente, definitivo. Desde las oficinas del Camp Nou se entiende que otra cantidad que vaya más allá de esos 60 (+5, más o menos) está fuera de mercado teniendo en cuenta que a Rodri sólo le queda un año de contrato, hasta el 30 de junio de 2027.
Además, el Barça tiene el OK de Rodri, que dejará dinero en la caja del Ettihad Stadium en lugar de irse gratis el próximo verano, y el Manchester City lo sabe por lo que también está 'moralmente' obligado a rebajar sus pretensiones aunque sea de forma casi simbólica, que es el escenario actual. El Barça se lo toma con relativa tranquilidad, convencido de que la operación se consumará por aquella máxima de que 'los jugadores siempre acaban jugando donde quieren'. Y Rodri ya eligió al Barça, descartando al Real Madrid y dejando ingresos significativos en el City. Si a partir de ahora hay que ser más paciente en la negociación, el club azulgrana lo será porque el centrocampista tiene que incorporarse este viernes a las órdenes de Enzo Maresca, una situación que ya nadie quiere que se produzca.
El nuevo técnico del Manchester City sabe, aunque públicamente tenga que decir otra cosa, que no puede hacer planes con Rodri. El club inglés tampoco quiere acabar mal con un jugador que le ha dado muchísimo, como una Champions League con un gol en la final. Y el centrocampista quiere comenzar ya su etapa en el Barça. Como ha hecho el Barça con Ferran, no se descarta que Rodri reciba un permiso del Manchester City para no entrenarse el viernes mientras se ultima una operación encaminada a tener un final feliz.