Bloomberg — El nerviosismo ante las elecciones está empezando a calar en los mercados brasileños, lo que está llevando a ciertos inversionistas a reducir su exposición en una de las operaciones de carry trade más rentables de este año. En VanEck, los gestores de carteras David Austerweil y Eric Fine han estado evitando las inversiones en renta fija local brasileña, preparándose para una situación más inestable de cara a las elecciones presidenciales de octubre. Por su parte, Thierry Larose, de Vontobel, ha reducido su exposición al real, argumentando que la moneda ofrece poco margen de maniobra ante una evolución desfavorable para el mercado. Kieran Curtis, de Aberdeen, también ha estado reduciendo su exposición a la moneda brasileña.
Según Curtis, responsable de deuda en moneda local de mercados emergentes de Aberdeen, “tiene sentido afrontar el periodo electoral con una exposición al riesgo algo menor en Brasil”. Se trata de “prepararse para la volatilidad, más que de basarse directamente en una previsión sobre el resultado”, añadió. Si bien la campaña aún no ha iniciado formalmente, el presidente de izquierdas Luiz Inácio Lula da Silva lidera de momento las encuestas de opinión y, según los mercados de apuestas, tiene casi dos de cada tres posibilidades de lograr otro mandato. Esto mantiene en alerta a los inversionistas, ya que Brasil amenaza con ir a contracorriente de la tendencia hacia la derecha que se observa en el resto de Latinoamérica.
Este martes, una encuesta que mostró a Lula con una ventaja sobre Flávio Bolsonaro mayor que la registrada en la mayoría de los otros sondeos seguidos por los mercados contribuyó a una venta masiva del real, que fue la moneda de peor desempeño entre las 31 principales divisas monitoreadas por Bloomberg. El fondo iShares MSCI Brazil ETF, de US$8.400 millones, registró su mayor salida diaria de capital desde 2013, mientras JPMorgan Chase & Co. (JPM) redujo su recomendación sobre las acciones brasileñas y señaló que “preferiría mantenerse al margen antes que pagar por la incertidumbre”. Larose, gestor de carteras en Vontobel, en Zúrich, admite que no tiene ni idea de quién ganará las elecciones presidenciales. Pero está convencido de una cosa: el real “no está descontando en absoluto ningún tipo de acontecimiento desfavorable en el ámbito político”.
El real también quedó rezagado frente a la mayoría de sus pares este miércoles, al caer frente al dólar mientras la mayoría de las monedas de los mercados emergentes avanzaban. Los mercados de deuda locales ya han dado muestras de cierta tensión, como el repunte de los rendimientos y la demanda vacilante en las subastas semanales del Tesoro. No obstante, el real y el mercado de valores se han mostrado hasta hace poco bastante resistentes, ya que un contexto mundial favorable para los activos de mayor riesgo ayuda a contrarrestar las preocupaciones internas. De acuerdo con los datos de State Street, las coberturas sobre el real brasileño siguen siendo bajas en comparación con ciclos electorales anteriores, lo que deja mayor margen para que la moneda se debilite si los inversionistas buscan protección antes de los comicios, según Ning Sun, estratega sénior de mercados emergentes de la firma en Boston. “Los inversionistas por fin están tomando conciencia de los riesgos electorales en Brasil”, expresó Sun, quien se decanta por el peso colombiano entre las divisas de mayor rendimiento.
La inquietud también empieza a hacerse patente entre los gestores de fondos locales, donde las preocupaciones por el deterioro de la situación fiscal de Brasil y la inflación persistente se ven agravadas por los riesgos electorales. Ibiuna Investimentos mantiene posiciones que apuestan por tasas a corto plazo más bajas y tasas a largo plazo más altas, según su carta mensual de julio a los inversionistas, reflejando una preocupación más amplia de que los riesgos fiscales mantendrán elevados los costos de financiamiento en los vencimientos más largos. Adam Capital, el fondo de cobertura con sede en Río de Janeiro dirigido por Marcio Appel, advirtió que las tasas reales de los bonos gubernamentales ligados a la inflación han superado el 8%, un nivel que calificó de “claramente insostenible”. Aunque el real mantiene una trayectoria favorable, su fortaleza tiene un costo elevado para la dinámica de la deuda brasileña y oculta la magnitud de los desafíos que se avecinan, señaló la firma en su carta de julio.
El real brasileño acumula un avance de alrededor del 6% frente al dólar este año, uno de los mejores desempeños entre las monedas de mercados emergentes. Las ganancias están respaldadas por unas de las tasas de interés reales más altas del mundo, lo que convierte a la divisa en una de las favoritas de los operadores de carry trade, que se financian en monedas de menor rendimiento para invertir en aquellas que ofrecen retornos más elevados. Si bien Lula es considerado favorito para ganar, algunas encuestas sugieren que la contienda podría estar prácticamente empatada. Jair Bolsonaro, padre de Flávio y expresidente de Brasil, llegó al poder en unas elecciones en las que superó las expectativas.
Ver más: Brasil busca calmar a los mercados tras la confusa decisión de su banco central Sin embargo, incluso ante una sorpresa favorable para los mercados, es probable que el real tenga un desempeño inferior al de las tasas nominales, lo que lo convierte en una apuesta menos atractiva, según Larose. Si Lula sale victorioso, es probable que el mercado se sienta decepcionado y reevalúe los activos brasileños, afirmó Austerweil. “La historia de Brasil depende de cómo interprete el mercado la restricción fiscal: para que los activos tengan un buen desempeño, el saldo primario debe ser positivo”, afirmó Philip Fielding, gestor de cartera de Fidelity International Management Ltd., quien en las últimas semanas adoptó una posición más neutral sobre la deuda brasileña. “La gran pregunta para mí es: ¿ocurrirá esto sin presión del mercado o solo después de una venta masiva?” Lea más en Bloomberg.com