Análisis de Duskfade, el simpático plataformas español inspirado en Kingdom Hearts, que te lleva a la época dorada de PS2

Análisis de Duskfade, el simpático plataformas español inspirado en Kingdom Hearts, que te lleva a la época dorada de PS2

Análisis y opinión de Duskfade, el simpático y solvente plataformas español de Weird Beluga influenciado por Kingdom Hearts, Jak and Daxter o Ratchet & Clank. Duskfade es un tributo a la era dorada de PS2 y los muchos plataformas y juegos de aventuras 3D que nos llegaron. El estudio español Weird Beluga (creadores de Clid the Snail) nos embarca en un viaje de saltos y acción que recuerda a Kingdom Hearts y otros clásicos. Con un público joven en mente, pero diseñado para quienes disfrutamos de Jak and Daxter, Ratchet & Clank y otras grandes aventuras, el juego de PS5, Nintendo Switch 2, Xbox Series X|S y PC es todo un coctel de inspiraciones.

Este análisis de Duskfade vas a conocer a fondo su llamativa y nostálgica propuesta. La historia, ambientación y gameplay de Duskfade Ambientado en un reino rebosante de magia, Duskfade nos narra las peripecias de Zirian y su pequeño autómata, Cuco, después de que Tick Town se vea amenazada por una colosal y misteriosa torre. Tras conocer que, Allira, la hermana de Zirian, está encerrada dentro, la pareja tendrá que romper cuatro grandes sellos para liberarla de su prisión; todo mientras recorren diferentes zonas del reino y exploran el pasado de los célebres Maestros Relojeros. Pese al toque más clásico y juvenil de la trama, Weird Beluga añade pequeñas capas de complejidad al relato, que abordan temas algo más "adultos" presentados en forma de flashbacks protagonizados por los dos hermanos.

Culpabilidad, miedo a la pérdida o la obsesión son conceptos que orbitan constantemente en torno al guion de Duskfade. Gracias a eso, se logra captar la atención de quienes ya peinamos canas, mientras que el tono dicharachero general apunta a un público más joven. Duskfade narra una historia sencilla y sin grandes alardes, pero queda engalanada por algunos momentos notables y por cinemáticas con una competente dirección escénica detrás. El mundo de Duskfde se apoya en tres elementos principales.

El primero es la estética clockpunk que rodea al juego. Todo se basa en diseños de relojería barroca, con engranajes, agujas y demás elementos mecánicos que funcionan... como un reloj. A su vez, esta estética se compagina con el colorido estilo que presentaban los mundos de sagas como Spyro, The Legend of Zelda o juegos como Super Mario Sunshine. Las diferentes áreas que conforman el juego están impregnadas por ese aroma y estética fantasiosa de la época de consolas como PS2 o GameCube.

Aquí, el juego intenta tapar que no es ningún prodigio técnico con un diseño artístico muy vívido, que en algunos momentos llega a saturar por el predominancia de colores, y de un diseño de personajes cartoon que ya hemos visto en muchas otras obras, pero que consiguen llamar la atención por esos pequeños aciertos narrativos antes mencionados. El tercer elemento surge de inspiraciones concretas nacidas de los juegos que dominaron esa etapa de primeros de los 2000. Por ejemplo, Minutero, la espada de Zilian, bebe de la Llave Espada de Kingdom Hearts. También tenemos a nuestro compañero robot "a lo Clank".

Hay atuendos que recuerdan a Link (guiño incluido) y la representación de su mundo bebe, ocasionalmente, de títulos como Alice: Madness Returns o al gran Epic Mickey. Es un entramado de referencias que restan originalidad al juego, pero la inmensa mayoría están introducidas con mimo y logran encajar las unas con las otras para transmitir ese sentimiento de tributo y homenaje. No se ocultan sus intenciones. Esto es pura nostalgia.

En ese sentido, Duskfade demuestra que ha tenido una dirección con los pies en el suelo a la hora de plasmar sus ideas. Porque, a veces, la ambición de equipos de desarrollo más pequeños puede sobrepasar sus límites dando lugar a aquello de "quien mucho abarca, poco aprieta"... No es el caso de Duskfade. Aquí hay un buen manejo de los recursos, la experiencia y el talento de la plantilla de Weird Beluga.

De primeras, Duskfade sorprende por su generoso tamaño (recuerdo que estamos ante un indie español pequeño). Es un juego de unas 15 horas de duración, con zonas y áreas más grandes de lo que cabría esperar, con secretos, backtraking, cantidad de coleccionables, un combate basado en la fórmula souls, una narrativa que no se conforma con ser testigo, ese buen puñado de inspiraciones de alto standing y un diseño de arte, como mínimo, llamativo y muy vistoso. Para que no se vaya de madre, el equipo creativo ha atado todo esto a un estructura de niveles y progresión clásica. Zirian viaja a un nivel (dividido a su vez en varios), supera sus desafíos, lucha contra un jefe intermedio, obtiene un poder específico, llega hasta otro nivel, pelea contra el jefe final y rompe una de las cadenas que le bloquean el paso, lo que le permite desbloquear una nueva zona en el HUB central del juego, acceder a algunos NPC y al siguiente nivel plataformero.

Si bien puede resultar algo anquilosada y repetitiva, entiendo que esta estructura sirve para atar en corto todos los sistemas con los que cuenta el juego y que ninguno quede abandonado. Por suerte, todos los niveles presentan un leve backtraking, por lo que puedes volver para recoger los muchos coleccionables que se encuentran en el juego y que luego puedes canjear por diversos trajes, tintes o cartas. Jugablemente, en su faceta plataformera, Duskfade deja buenas sensaciones a los mandos. Con unas físicas más laxas y aplicando mucha flotabilidad a los saltos, el control de Zirian al elevarse y en el aire se siente satisfactorio.

El diseño de las fases podría presentar algunos retos más variados, incitar más a la exploración o contar con algunos puzles más dinámicos y sesudos, pero en general, los desafíos que propone en materia de habilidad hacen que Duskfade cumpla de sobra. Además, conforme progresas podrás acceder a algunas fases sobre raíles que refrescan la experiencia (y requieren bastantes reflejos). Los problemas llegan en el combate. Tampoco quiero darle demasiada importancia, porque no es el motor del gameplay, pero al estar presente de forma intermitente, sí que se nota que le falta empaque.

Con el modelo de los soulslike en mente, las batallas se sienten sin apenas pegada. Los golpes no son contundentes, los combos se vuelven repetitivos (especialmente durante los dos primeros mundos), los golpes fuertes son demasiado lentos y la poca variedad de tipos de enemigos "normales" genera monotonía. No se establece una buena retroalimentación con el jugador, el fijado de los enemigos resulta mareante en algunos combates al cambiar de objetivos porque suele haber muchos en pantalla y algunos son muy débiles. Esto hace que la cámara algunas vez "baile" más de la cuenta.

También aquí es donde jugando en Switch 2 se pueden apreciar algunas caídas de fps (el juego se ejecuta a 40fps en portátil y 60fps en modo dock), aunque se suele mantener bastante estable en Y con todo esto, aún así, no es un drama y tras muchos saltos, afrontar una pequeña batalla (todas duran menos de un minuto) tampoco es que suponga un suplicio; aunque es innegable que las batallas se podrían haber aprovechado mejor con más movimientos y una mayor utilidad de los artefactos y poderes que vas desbloqueando. Los jefes están mucho mejor construidos y pese a no ser muy complicados, presentan fases más interesantes, que también incluyen momentos de plataformeo... Aunque, Duskfade no es un juego difícil si ya estas curtido o curtida. Salvo eso de perseguir a unos gatos que hacen de coleccionable.

Es el mayor reto del juego. Precio, ediciones y plataformas de Duskfade Duskfade está disponible en formato digital para PS5, Nintendo Switch 2, Xbox Series X|S y PC por un precio de 29,99 euros. Además, el juego cuenta con una demo jugable gratuita en todas las plataformas. Ecos de un tiempo inolvidable Con esto en la mano y empujado por los casos de otros juegos homenaje, esperaba que "el Kingdom Hearts español" no lograse unificarse.

Por suerte, Duskfade es un título muy competente en esta materia, que tiene margen de mejora, obviamente, pero que demuestra buen hacer siendo un todo y que, encima, desprende cierta magia. Pero también hace frente a un complicación. Para quienes experimentamos de jóvenes esa era dorada de los plataformas 3D en consolas como PS2, no es la primera vez que vemos este tipo de tributos (Kena Bridge of Spirits o Astro Bot). Por ello, su propuesta no sorprende especialmente y lucha frente a frente contra otras similares.

Duskfade no es la mejor aventura de plataformas que vas a jugar y queda por debajo de algunos trabajos parejos, pero hay algo que tener muy en cuenta con este juego... Cumple con lo que se propone. Lo nuevo de Weird Beluga apela a quien disfrutó de Kingdom Hearts, Spyro o de Ratchet & Clank siendo un niño... Y te aseguro que ese pequeñajo también recordaría con cariño haber jugado a Duskfade.

Valoración Nota 74 Duskfade se inspira en clásicos como Kingdom Hearts o Jak and Daxter para darnos una solvente aventura de plataformas con aroma a PS2. Hay poco de original en su propuesta y tiene aspectos que mejorar, pero ese aura de nostalgia que porta está bien construida. Weird Beluga demuestra tener talento y galones para este tipo de juegos. Lo mejor Como clásico y homenaje funciona muy bien.

Presenta una buena dirección. Niveles más amplios de lo esperado y con algunos secretos. Grandes inspiraciones que ayudan a cimentar su propuesta. Lo peor Al combate y diseño de los enemigos les falta empaque.

Los artilugios o poderes no terminan de despegar. Se echan en falta algunas actividades secundarias que aporten variedad. Solo con doblaje en inglés. Plataforma comentada: Nintendo Switch 2 Lanzamiento 13-8-2026 Género Plataformas Compañía Weird Beluga Pegi 3 Número de jugadores 1 Multijugador No Idioma de los textos Español Idioma del audio Inglés Idioma de los subtítulos Español