Bloomberg — Antofagasta Plc redujo su previsión de producción de cobre en varias decenas de miles de toneladas después de que las lluvias y nevadas extremas interrumpieran las operaciones en su mina insignia en Chile, lo que subraya el creciente desafío operativo que plantean las condiciones climáticas extremas en el principal país productor de cobre. La empresa prevé ahora producir entre 625.000 y 655.000 toneladas métricas este año, frente a un rango anterior de entre 650.000 y 700.000 toneladas. La mina de gran altitud está aumentando gradualmente su producción tras un cierre ordenado debido a las tormentas que llevaron al gobierno chileno a declarar el estado de catástrofe en la región semiárida de Coquimbo. Las tormentas del mes pasado fueron las más intensas que ha sufrido la mina de Los Pelambres desde que comenzó a operar, según declaró el jueves el CEO, Iván Arriagada, en una conferencia telefónica con la prensa.
Aunque las infraestructuras críticas no sufrieron daños materiales, en algunas zonas aún persiste una cantidad significativa de nieve. La previsión revisada tiene en cuenta la posibilidad de que se produzcan nuevas condiciones meteorológicas adversas antes de que finalice el invierno chileno. “Lo que prevemos es una sequía prolongada combinada con lluvias y nevadas muy intensas”, y que estos fenómenos “se concentren en muy pocos días”, dijo Arriagada. Este revés se produce cuando el cobre cotiza cerca de máximos históricos, en medio de las expectativas de que la creciente demanda derivada de la electrificación y los centros de datos de inteligencia artificial supere la oferta. Los precios más altos contribuyeron a que las ganancias de Antofagasta antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización aumentaran un 27% con respecto al año anterior.
Se prevé que El Niño se intensifique durante el resto del año, aumentando el riesgo de fuertes lluvias en algunas zonas de Chile y Argentina. Antofagasta está analizando cómo hacer que sus operaciones sean más resilientes. La compañía, que cotiza en la bolsa de Londres, considerará si se necesitan inversiones adicionales y buscará maneras de acortar el tiempo necesario para reiniciar las operaciones de forma segura tras condiciones climáticas adversas. “Sin duda, seguiremos buscando maneras de aprender de lo que hemos visto para ver cómo podemos aumentar la resiliencia”, dijo Arriagada. Lea más en Bloomberg.com