Charly Zaa se defiende tras el embargo de sus bienes: “Nunca canté para narcos ni guerrilleros”

Charly Zaa se defiende tras el embargo de sus bienes: “Nunca canté para narcos ni guerrilleros”

El pasado 17 de julio, la Fiscalía General de la Nación de Colombia ordenó la ocupación de cuatro bienes inmuebles vinculados al patrimonio del cantante Charlie Zaa, valorados en poco más de 45 mil millones de pesos colombianos. Las propiedades afectadas son un centro comercial, dos discotecas y un hotel, ubicados en los municipios de Girardot (Cundinamarca) e Ibagué (Tolima), y estarían presuntamente relacionadas con recursos del extinto Bloque Tolima de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). Ante los señalamientos, el intérprete decidió pronunciarse para defender el origen lícito de su fortuna. En sus declaraciones, Zaa negó rotundamente haber sostenido vínculos profesionales o personales con organizaciones armadas ilegales. “Yo nunca en mi vida, desde que comencé en 1996 como solista, canté ni para narcotraficantes, ni para paramilitares, ni para guerrilleros”, afirmó el artista, quien también cuestionó la falta de pruebas que sustenten la acusación.

El cantante centró su defensa en los elevados ingresos que percibió durante la cúspide de su carrera, particularmente en la década de los 90. Recordó que su música trascendió fronteras, con ventas millonarias en México —más de millón y medio de copias en 1997— y presentaciones en escenarios emblemáticos como el Madison Square Garden y el Radio City de Nueva York, así como su participación en el Festival de Viña del Mar. “A mí me pagaban 50, 60 mil dólares en el año 97 o 98, por una entrevista en Santiago de Chile, y esto se puede verificar”, sostuvo, defendiendo que su patrimonio fue edificado con base en regalías, conciertos y giras internacionales. Según Zaa, esta no es la primera vez que enfrenta acusaciones similares. Relató que en 2010 y nuevamente en 2016 se abrieron investigaciones con fundamento en testimonios parecidos, pero ambas fueron archivadas por falta de méritos. “Aparece otro fiscal hombre y otra fiscal mujer queriendo crear una historia falsa basada en falsos testimonios, en mentiras, para volver a hacer lo mismo”, expresó el cantante, visiblemente afectado por lo que considera un desgaste innecesario para él y su familia.

Más allá del impacto económico, Charlie Zaa subrayó que el verdadero valor en juego es su reputación. Sostuvo que las propiedades van y vienen, pero que su “imagen, buena honra y buen nombre” son irremplazables. También manifestó su preocupación por los empleados y arrendatarios que dependían de los negocios afectados, señalando que alrededor de 34 locales comerciales y las familias del hotel han quedado en una situación incierta tras las medidas cautelares. Por su parte, la Fiscalía General de la Nación ha defendido la legalidad de su actuación.

El organismo informó que la investigación incluyó inspecciones judiciales, análisis financieros, estudios registrales, testimonios y peritajes contables que permitieron reconstruir la trazabilidad de los activos. Las medidas cautelares fueron decretadas en primera instancia y, aunque son susceptibles de apelación, la entidad ya solicitó formalmente que se investigue penalmente al cantante por sus presuntos nexos con el extinto bloque paramilitar. A pesar del complicado momento, Zaa afirmó estar “completamente tranquilo” y confió en que las pruebas que su defensa está recaudando lograrán demostrar la inocencia que reclama. “Dios me habló y me dijo: recuerda quién eres”, concluyó.