El bloque de integración latinoamericano y caribeño afirmó en un comunicado que, a 100 años de su nacimiento, su vida, pensamiento y obra “se alzan como patrimonio moral y político” de los pueblos que luchan por su dignidad, soberanía y derecho irrenunciable a construir un destino propio. La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) aseveró que Fidel Castro es conciencia, voluntad y acción de una época histórica. Significó que este convirtió la resistencia de Cuba en “ejemplo universal de dignidad y consagró su vida a la causa de los humildes». Asimismo, valoró que su palabra orientó, su ejemplo movilizó y su vocación internacionalista trascendió fronteras, e hizo de la solidaridad “un principio revolucionario y una fuerza concreta al servicio de la humanidad”.
Destacó que, junto al Comandante Eterno Hugo Chávez, Fidel Castro fue padre fundador de la Alianza Bolivariana y del encuentro histórico entre ambos gigantes nació, en diciembre de 2004, un proyecto inspirado en Simón Bolívar y José Martí. El ALBA-TCP ponderó que este bloque fue concebido “no como una simple asociación de mercado, sino como una alianza de pueblos libres, unidos por la cooperación, la complementariedad, la justicia social y la solidaridad”. Apuntó el texto que la Alianza Bolivariana constituye una de las expresiones más elevadas de su visión estratégica y de su certeza de que “solo la unidad puede garantizar la independencia definitiva de Nuestra América”. Hoy, cuando se cumple un siglo de su nacimiento, Fidel Castro continúa siendo presente y porvenir; vive en cada causa justa, en cada pueblo que defiende su soberanía y en cada generación que levanta las banderas de la unidad, la justicia y la emancipación, expresó.
Remarcó que los Estado miembros del ALBA-TCP rinden homenaje a su dimensión revolucionaria, humanista, antiimperialista e internacionalista, y proclaman la plena vigencia de su pensamiento y acción. mar/jcd