Seguir a FinanzasDigital en Google El gobierno venezolano anunció el reinicio de los trabajos en las centrales hidroeléctricas de Tocoma y Macagua, en el estado Bolívar, mediante un nuevo acuerdo entre la estatal Corpoelec y la empresa argentina IMPSA. El anuncio se produce en momentos de presión sobre el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), con una demanda que las autoridades sitúan en niveles récord y mientras distintas regiones del país continúan enfrentando problemas en el suministro eléctrico. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, informó durante la firma de un addendum al contrato entre Corpoelec e IMPSA que el acuerdo permitirá reanudar las labores en ambas instalaciones, que forman parte del complejo hidroeléctrico del Bajo Caroní junto con Guri y Caruachi. Según Rodríguez, el objetivo es incorporar mayor capacidad de generación al sistema para acompañar el crecimiento de la demanda eléctrica.
La funcionaria señaló que recientemente se registró un pico de demanda de 15.726 megavatios, que calificó como el nivel más alto de los últimos ocho años. El ministro de Energía Eléctrica, Rolando Alcalá, sostuvo que la reanudación de los trabajos permitirá mejorar la confiabilidad del sistema y contribuir al suministro requerido por las actividades industriales de Guayana. Más leídas Nueva Ley de Arrendamiento de Viviendas fija reglas para contratos y desalojos Tasa de Cambio BCV 13 de agosto de 2026: 766,8603 Bs/USD (+0,3286%) Inflación de Venezuela se acelera a 19,9% en julio, según el BCV Tocoma, una obra con más de una década de retrasos El caso de Tocoma es particularmente relevante por la larga historia del proyecto. La central hidroeléctrica Manuel Piar, conocida como Tocoma, fue concebida como el último gran desarrollo del complejo del Bajo Caroní.
El proyecto contempla una capacidad instalada de 2.160 megavatios, según documentación técnica y registros sobre la obra. La construcción comenzó oficialmente en 2007. El cronograma original contemplaba que la central estuviera operativa años después, pero la fecha de culminación fue modificada en sucesivas ocasiones. Documentos oficiales y registros sobre el proyecto muestran que para 2014 todavía se trabajaba en la instalación y puesta en servicio de equipos.
Una documentación presupuestaria de ese año señalaba que se esperaba realizar las pruebas protocolares de las primeras unidades durante 2014. Otros registros sobre la obra identificaron posteriormente nuevas fechas de culminación, entre ellas junio de 2014 y marzo de 2018. El cronograma tampoco se cumplió. En 2018, Transparencia Venezuela reportaba que Tocoma permanecía paralizada y que el proyecto tenía un avance físico de 87,19%.
La organización señalaba entonces que la central todavía no había aportado megavatios al Sistema Eléctrico Nacional. Esto significa que el anuncio actual no corresponde a la construcción de una nueva central, sino al reinicio de trabajos en una infraestructura cuya ejecución lleva años sin completarse. IMPSA ya había participado en Tocoma La participación de IMPSA tampoco es nueva. La compañía argentina formó parte de los contratistas vinculados con Tocoma desde las primeras etapas del proyecto.
Los registros sobre la obra identifican a IMPSA entre las empresas responsables de los trabajos electromecánicos. El nuevo acuerdo con Corpoelec busca ahora reactivar las labores pendientes. Sin embargo, en el anuncio oficial no se precisaron el monto del addendum, el calendario detallado de ejecución ni una fecha para la entrada en operación de las unidades. Tampoco se informó cuándo comenzará a estar disponible la nueva capacidad de generación que se espera obtener una vez concluidos los trabajos.
Macagua: rehabilitación de una central existente El caso de Macagua es distinto al de Tocoma. No se trata de construir una central nueva, sino de continuar trabajos de rehabilitación y modernización en instalaciones existentes del complejo hidroeléctrico del Bajo Caroní. IMPSA ya había participado anteriormente en labores de rehabilitación de unidades de Macagua. En 2014, por ejemplo, la empresa informó sobre la reincorporación de una unidad de Macagua I con una capacidad de 80 MW tras trabajos de rehabilitación.
El nuevo acuerdo incluye ahora la reanudación de trabajos tanto en Macagua como en Tocoma, aunque el gobierno no ofreció en su anuncio detalles técnicos sobre las unidades específicas que serán intervenidas ni sobre el cronograma para completar las obras. Una respuesta a la presión sobre el sistema eléctrico La decisión ocurre en un contexto en el que el propio gobierno ha advertido sobre una mayor presión sobre el SEN. La demanda de 15.726 MW reportada por Rodríguez representa un dato relevante porque pone de manifiesto el desafío de aumentar la generación disponible si la actividad económica y el consumo continúan creciendo. Pero la recuperación de la capacidad hidroeléctrica no será inmediata.
En el caso de Tocoma, la experiencia de los últimos años muestra que los cronogramas de construcción y puesta en funcionamiento han sufrido múltiples modificaciones. Por ello, el impacto que el nuevo acuerdo pueda tener sobre el suministro dependerá de la ejecución efectiva de las obras. Por ahora, lo anunciado es el reinicio de los trabajos. La información divulgada por las autoridades no permite establecer todavía cuándo las centrales estarán en condiciones de aportar toda la capacidad prevista al sistema.
Para un país cuya generación eléctrica depende en buena medida de su sistema hidroeléctrico, la culminación de Tocoma y la rehabilitación de Macagua representan una pieza importante del desafío de recuperar capacidad de generación. Pero el anuncio también vuelve a poner en evidencia cuánto se ha prolongado la ejecución de algunos de los proyectos de infraestructura eléctrica concebidos para ampliar esa capacidad.