El Barça anda ajetreado. Laporta, Deco, Alejandro Echevarría y Bojan le están poniendo muchas horas en esta recta final de mercado. Los temas prioritarios ahora son Ferran y Rodri y se han de ajustar los precios en una negociación de trinchera. El Barça ya cerró el traspaso de Ferran por algo menos de 50 millones pero sin ningún variable, en lo que es una buena operación teniendo en cuenta además que se ahorran los ocho millones de cláusula que el Barça hubiera debido pagar al City si lo hubiera renovado.
En la otra negociación por Rodri, el club de Manchester pedía 80 millones de euros en una demanda excesiva para un jugador de 30 años que acaba contrato el año que viene. Bajar de 70 sería una muy buena operación. A todo eso hay que añadir los variables, que no son menores. Y la otra operación está más en manos de Julián.
El jugador argentino ha decidido luchar por su sueño y quiere jugar en el FC Barcelona. Está dispuesto a seguir apretando y no está para pasos atrás. No es fácil mantener a un futbolista en un club donde no quiere estar. Y las aficiones tampoco quieren a los jugadores que manifiestan que prefieren marcharse.
Por ejemplo, desde que Ferran comentó que debía ser el Barça quien mostrara que lo quería, un amplio sector de barcelonistas se desengancharon y acabaron desconectados cuando dejó clara su apuesta por el PSG. ‘Bon vent i barca nova’ es una expresión catalana para despedir a alguien o deshacerse de algo con alivio e indiferencia. Es lo que piensa la afición blaugrana de Ferran, que tampoco es que tenga apoyos desaforados en el vestuario. En los grupos se quiere a gente que esté a gusto y dispuesta a comprometerse con los compañeros y la camiseta. Tener gente a disgusto en un vestuario no favorece el ambiente de una plantilla en la que es básica la solidaridad para tirar hacia adelante.
El Barça no piensa dejar tirado a Julián y éste va a luchar por su valiente apuesta. Al final todo es una cuestión de mercado entre los dos clubs, que parecen condenados a entenderse, aunque las diferencias de precio estén lejos, más teniendo en cuenta que el Atlético todavía no entra en el dinero. Si el Barça cierra bien las tres operaciones (una ya está), habrá que hacer un homenaje a alguien. O a varios.