Julián Alvarez trabajó con normalidad en una sesión en la que fue el único delantero del Cholo ATLÉTICO DE MADRID Matteo Ruggeri no trabajó junto a sus compañeros con permiso del club para cerrar su salida Walter Zimmermann Total normalidad en el Atlético de Madrid. Julián Alvarez realizó su segundo entrenamiento a las órdenes de Diego Pablo Simeone. Una sesión que comenzó con unos ejercicios de activación dirigidos por el preparador físico, Luis Piñedo. En los cuáles se pudo ver al argentino interactuando con sus compañeros con cierta seriedad.
Algo que ha sido habitual a lo largo de la temporada, y que se acentúa ahora por la situación que le está tocando vivir. Una sesión en la que fue el único delantero que tuvo Diego Pablo Simeone a sus órdenes. Y eso fue porque el otro delantero que tienen los rojiblancos en la plantilla como es Alexander Sorloth, no pudo estar por una lesión muscular. De este modo, para la punta del ataque, el Cholo tuvo otras opciones como Lookman, Arnau Ortiz, Baena o Kang-in Lee que pueden jugar más adelantados.
Además del noruego, la otra ausencia en el entrenamiento fue la de Matteo Ruggeri que se ausentó con permiso del club. El italiano está cerrando su salida al Aston Villa por 18 millones de euros y seis en variables.