El traspaso de Ferran Torres al PSG por una cifra cercana a los 50 millones supone una serie de beneficios de tipo económico para el FC Barcelona. Uno de los más reseñables es el beneficio contable de unos 35 millones de euros, que irá directamente a engrosar la cuenta de resultados 2026-27 como beneficio extraordinario. El club barcelonista tenía por amortizar todavía alrededor de 11 millones del fichaje del delantero valenciano, lo que arroja ese beneficio neto de algo más de 35. Aparte, la salida de Ferran libera su ficha (más la citada amortización) en el 'fair play' actual del Barcelona, que ya se ha mejorado notablemente tras las salidas, de momento, de Lewandowski, Ansu Fati, Ter Stegen y Araujo, lo que deja espacio suficiente para las nuevas incorporaciones, las que ya se han hecho y las que quedan por hacer.
Faltan más salidas que dejarán aún más espacio en la plantilla. Además, el Barcelona, al no renovar a Ferran, se ahorra el pago de 8 millones que se había acordado en el mercado de invierno 2021-22 con el Manchester City. Y, por otro lado, cierra la operación en el límite que le convenía, por cuanto a partir de 50 millones de traspaso el que ingresaba era el City. Una operación, desde el punto de vista financiero, muy positiva para el Barcelona que, además, desencallará las negociaciones por Rodri, tanto desde el punto de vista del dinero ingresado como desde el punto de vista del espacio en el ‘fair play’.