Bogotá — El Gobierno de Abelardo De la Espriella recibe una economía con avances parciales, pero con vulnerabilidades estructurales que, según expertos, exigirán decisiones difíciles desde el primer día. “El crecimiento continúa por debajo de su potencial y hoy depende casi por completo del consumo de los hogares, el cual representa el 52,5% del PIB, mientras la inversión apenas llega al 11,5%”, señala un análisis de ANIF. El centro de pensamiento económico advierte que la pérdida de peso de la industria y la construcción, sumada a una mayor dependencia de las importaciones, limita las posibilidades de un crecimiento sostenible y con mayor productividad hacia el mediano plazo. Con lo que el reto para la nueva administración será diseñar condiciones que atraigan inversión, reactiven sectores productivos estratégicos y fortalezcan la capacidad manufacturera del país, en lugar de seguir dependiendo del gasto de los hogares como motor casi exclusivo de la economía. El segundo desafío se ubica en el mercado laboral.
Aunque el desempleo ha seguido bajando, ANIF señala que persisten problemas estructurales que erosionan la calidad del empleo: la informalidad se mantiene cerca del 55% de los ocupados y la participación laboral sigue por debajo de los niveles previos a la pandemia. A esto se suma un fenómeno reciente y preocupante: la compresión salarial provocada por el incremento del 23% en el salario mínimo en 2026, que llevó a que 4,7 millones de asalariados terminen ganando exactamente ese monto. El informe advierte que esta concentración salarial reduce los incentivos para formalizarse y limita el crecimiento de los ingresos laborales, un obstáculo que el nuevo gobierno deberá enfrentar si quiere mejorar realmente la calidad del empleo y no solo sus cifras agregadas. Frenar la inflación El tercer frente es la inflación, que retomó una tendencia al alza en los primeros meses de 2026 y llegó a 6,03% anual en julio, muy por encima de la meta del 3% fijada por el Banco de la República.
Según ANIF, este repunte está impulsado principalmente por los servicios y los alimentos, y podría agravarse por el Fenómeno de El Niño, que amenaza con presionar aún más los precios de alimentos y energía. Mientras la inflación no ceda, el banco central colombiano tendrá poco margen para bajar las tasas de interés, lo que a su vez limita el estímulo monetario disponible para reactivar la economía. Las proyecciones del centro de pensamiento económico apuntan a que la inflación podría cerrar 2026 alrededor del 6,1% y descender de forma gradual hacia 2027. Déficit fiscal, el mayor reto El mayor desafío del nuevo gobierno es la sostenibilidad de las finanzas públicas: la admistración de De la Espriella arranca con un déficit fiscal elevado y una deuda pública que supera el 58% del PIB, lo que deja muy poco espacio para expandir el gasto público sin comprometer la estabilidad macroeconómica.
El informe subraya que la persistencia de déficits primarios dificulta estabilizar la trayectoria de la deuda y reduce la capacidad del Estado para reaccionar ante choques externos o internos inesperados. Por lo que ANIF insiste en que avanzar hacia una consolidación fiscal creíble será clave para recuperar la confianza de los inversionistas y sentar las bases de un crecimiento sostenido durante el cuatrienio. Ver más: Banco central colombiano mantuvo inalterada la tasa de interés en 12% En su discurso de posesión, De la Espriella dio varias pistas del manejo macroeconómico que le dará Colombia: reforma tributaria simplificadora, eliminación del impuesto al patrimonio, solidez de Ecopetrol (ECOPETL) y recuperación de la sobernía energética, respeto a la autonomía del Emisor, refuerazo a los TLC (Tratados de Libre Comercio) y búsqueda de nuevos acuerdos comerciales. “Poesía pura para un economista liberal. Con decirle sí al fracking y a la generación térmica y proteger las hidráulicas vuelve el sentido común al sector minero energético”, dijo el Luis Guillermo Vélez.
Sobre la eliminación del impuesto al patrimonio, Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligente, indicó que es una medida necesaria para mejorar la estructura tributaria, reducir las distorsiones sobre el ahorro y la inversión e incentivar el retorno de capitales desde el exterior (incluyendo el de jugadores de fútbol).