El presidente de Rusia, Vladímir Putin, viajó al archipiélago de las Kuriles este 13 de agosto. En particular, llegó a la isla de Iturup, donde visitó, entre otras instalaciones, una planta pesquera y un hospital. En la fábrica, el mandatario conoció de primera mano su funcionamiento, probó el caviar local y conversó con los trabajadores. La noticia de la llegada de Putin a las Kuriles se convirtió rápidamente en una de las más comentadas en el segmento japonés de la red social X.
En los primeros 30 minutos, los usuarios publicaron más de 2.000 mensajes al respecto . La agencia Kyodo difundió la noticia con la etiqueta "urgente", mientras que el acontecimiento ocupó un lugar destacado en el sitio web de NHK, la televisión pública japonesa. Putin degusta caviar en las islas Kuriles (VIDEO) Tensión diplomática El Ministerio de Asuntos Exteriores de Japón expresó su "enérgica protesta" por el viaje de Putin a Iturup y convocó al embajador de Rusia en Tokio. En respuesta, el jefe de la misión diplomática señaló que las islas Kuriles del sur son parte de la Federación Rusa y que pasaron a formar parte de su territorio como resultado de la Segunda Guerra Mundial, sobre la base de fundamentos jurídicos internacionales , por lo que su soberanía no está sujeta a discusión. "Las visitas del presidente al territorio de nuestro país son decisiones soberanas exclusivas de la dirigencia rusa y no pueden ser objeto de discusión con Estados extranjeros", subrayó la Cancillería rusa en una publicación en redes sociales.
Por su parte, la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, declaró que las acciones del líder ruso " hieren los sentimientos del pueblo japonés " y son absolutamente "inaceptables". Según su mensaje, todos los 'Territorios del Norte' (nombre con el que Japón se refiere a la parte meridional de las Kuriles) constituyen "territorio ancestral japonés tanto desde el punto de vista histórico como jurídico". La primera ministra recordó que Tokio había pedido en reiteradas ocasiones a Moscú que se abstuviera de visitar los 'Territorios del Norte' y advirtió que, tras el viaje de Putin, la mejora de las relaciones entre ambos países a medio y largo plazo será aún más difícil. A estas declaraciones respondió el vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev, asegurando que las islas Kuriles "fueron, son y seguirán siendo territorio ruso". "Quien no entienda esto se enfrentará a las consecuencias monstruosas de su propia ilusión" , advirtió.
Putin destaca el importante rol de la Flota del Pacífico en la defensa de Rusia Un momento clave para la visita El arribo de Putin a Iturup tuvo lugar un día después de que el líder ruso participara en la fase final de los ejercicios de la Flota del Pacífico. Durante esas maniobras, afirmó que el potencial de enfrentamiento en la región de Asia-Pacífico está aumentando y se refirió específicamente a la postura de Japón: "Bajo el pretexto de los acontecimientos en Ucrania, sin entrar en las causas de este conflicto, impuso a Rusia sanciones que no fueron provocadas por nuestra parte ". El jefe de Estado aclaró que Moscú no amenaza a Tokio. A juicio de los expertos, no es casualidad que Putin haya decidido visitar las Kuriles precisamente ahora.
Señalan que no se trata simplemente de una actividad de trabajo, sino de un contundente mensaje político sobre la firmeza de la soberanía rusa sobre las islas . "Este viaje vuelve a dejar claro que las Kuriles son territorio ruso y que ese estatus no está sujeto a revisión. El líder ruso ha mostrado al mundo entero que estos territorios no son objeto de negociación", sostuvo el politólogo Pável Danilin. RT Al mismo tiempo, analistas señalan que Moscú ha demostrado en repetidas ocasiones su disposición al diálogo y a buscar soluciones con Tokio , pero Japón respondió rechazando esa vía e impuso sanciones contra Rusia, agravando aún más la situación. "Anteriormente, el jefe de Estado no visitaba estos territorios para evitar provocar innecesariamente a la opinión pública japonesa. Ahora, en cambio, el viaje marca una especie de punto final y envía a Tokio una señal clara: si Japón no está dispuesto a aplicar una política independiente de Occidente hacia Rusia, Moscú no tiene intención de tener en cuenta los sentimientos de otros países ", opinó Fiódor Lukyánov, redactor jefe de la revista Rusia en la política global.
De acuerdo con los analistas, la visita presidencial a la zona tiene también una dimensión que va más allá de la política exterior. Así, el viaje pretende demostrar que Rusia está desarrollando activamente la infraestructura social y económica de las Kuriles . "La prueba de ello es la intensa construcción de instalaciones sociales en el distrito de Kurilsk, así como de un nuevo edificio de la Policía y una guardería […] Los inversores están llevando a cabo decenas de proyectos en el marco del régimen de incentivos especiales establecido en las islas", indicó el periodista Alexánder Kots. También destacó la puesta en marcha de la primera planta de energía solar de Iturup.