Bloomberg — El ministro de Agricultura de Angola ha manifestado que podría comenzar a buscar nuevos socios, ya que se le está agotando la paciencia con las empresas brasileñas que no hacen más que cambiar las reglas del juego en lo que respecta a la inversión en las tierras agrícolas de su país, aun después de que se hayan identificado vastas extensiones de terreno para su desarrollo. Angola ya no “suplicará” a las compañías brasileñas que inviertan en los proyectos agrícolas nacionales, afirmó Isaac dos Anjos. “Ya no estoy dispuesto a ponerme de rodillas y pedirles: ‘Vengan’”, declaró este miércoles durante un foro sobre agroindustria entre Angola y Brasil que se celebró en Luanda. “Si no quieren venir, no tienen por qué hacerlo”. Ver más: Bayer supera previsiones de ganancias por fortaleza de su negocio agrícola El año pasado, este país del suroeste de África destinó 800.000 hectáreas (2 millones de acres) de terreno para que empresas brasileñas realizaran estudios y llevaran a cabo proyectos de explotación. Desde entonces, ambas partes han debatido una estructura de financiación en la que participan instituciones de los dos países, pero todavía no se han asumido compromisos firmes, según informó Dos Anjos.
Los inversionistas brasileños continúan anteponiendo obstáculos aun cuando Angola haya cumplido con las condiciones que ellos mismos habían establecido para invertir, señaló Dos Anjos. “¿Qué hace falta ahora? El sector financiero debe decir si está dispuesto” a respaldar los proyectos, afirmó. “Si no hace nada al respecto, tendré que buscar otros socios”. Varios países que buscan la seguridad alimentaria y nuevos mercados, entre ellos China, los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Brasil, se comprometieron a invertir en el sector agrícola de Angola después de que el país pusiera en marcha reformas importantes. El año pasado, abrió casi 2 millones de hectáreas de tierras agrícolas a inversionistas extranjeros, ofreciendo exenciones fiscales y permitiendo a los inversores exportar el 60% de su producción.
En julio de 2025, Angola firmó acuerdos agrícolas por valor de US$350 millones con empresas chinas, entre ellas Citic Construction Co., para desarrollar 100.000 hectáreas de soja y maíz, y la constructora estatal de centrales hidroeléctricas Sinohydro, para cultivar 30.000 hectáreas de cereales. Katia Abreu, exministra de Agricultura de Brasil, quien intervino en el mismo evento, pidió paciencia, afirmando que los agricultores necesitan tiempo, seguridad y apoyo antes de comprometerse con una nueva “frontera agrícola” como Angola. Lea más en Bloomberg.com