Dos manchas de petróleo han aparecido en aguas del Golfo, según imágenes satelitales y videos verificados por Reuters, mientras los ataques recíprocos contra buques petroleros y otras embarcaciones atribuidos a Irán y Estados Unidos aumentan la preocupación por un posible daño ambiental en la región. Uno de los derrames fue detectado frente al extremo sur de la isla de Qeshm, una extensa isla con forma de delfín ubicada cerca de la costa iraní, en el estrecho de Ormuz. Imágenes de los satélites Sentinel-2 del programa Copernicus muestran una extensa mancha sobre el mar. El investigador ambiental Wim Zwijnenburg, de la organización neerlandesa PAX, señaló que las zonas más oscuras de la mancha podrían corresponder a fueloil pesado, mientras que una parte más clara y diluida se extiende por unos 160 kilómetros.
Videos registrados en las playas de Suza, en Qeshm, muestran un líquido oscuro y burbujeante llegando a la costa y contrastando con el agua de color turquesa. John Amos, director ejecutivo de SkyTruth; organización que utiliza imágenes satelitales para detectar derrames de petróleo, calificó el hecho como un incidente importante y señaló que es uno de los mayores que ha observado en los últimos meses. Daños ambientales en las costas de Irán El derrame cercano a Qeshm podría estar relacionado con una fuga del Minoan Pioneer, un buque de carga a granel con bandera de Liberia; según Samir Madani, cofundador del servicio de monitoreo TankerTrackers.com. El buque Minoan Pioneer fue alcanzado el 3 de agosto por un proyectil de origen desconocido cerca de Omán; en un hecho atribuido presuntamente a Irán.
Uno de sus tripulantes desapareció y las labores de salvamento se han visto complicadas por problemas para obtener autorización de las autoridades iraníes. Irán confirmó que la contaminación llegó hasta la isla de Qeshm y señaló preliminarmente a un buque de carga extranjero como posible responsable. Además, una segunda mancha fue detectada cerca de la isla Sirri, aunque Reuters no pudo confirmar de forma independiente el origen ni la composición de los derrames. Estos incidentes se suman al derrame del Caroline Bezengi, frente a las costas de Omán; que ha generado una mancha estimada en hasta 2.000 kilómetros cuadrados.
Expertos advierten que las dificultades para contener y limpiar el petróleo podrían aumentar los daños en los ecosistemas y las zonas costeras.