Bloomberg — El riesgo de que Japón tome más medidas para reforzar el yen le resta brillo a los resultados corporativos, mientras los inversores evalúan el impacto de un eventual giro en la divisa sobre los beneficios de los exportadores. Los resultados han superado en gran medida las expectativas de los analistas en esta temporada, pero no todos se han traducido en subidas del precio de las acciones y algunas empresas incluso han visto caer sus cotizaciones tras la publicación de resultados, a pesar de haber superado las previsiones. “El ambiente ahora es de cautela”, dijo Frank Benzimra, jefe de estrategia de renta variable para Asia en Societe Generale. “El yen es sin duda un riesgo que hay que vigilar para el mercado de valores”. A los inversores en renta variable les preocupa la posibilidad de que el Banco de Japón acelere las subidas de las tasas de interés a medida que se va atenuando el impacto de la reciente intervención conjunta en los mercados por parte de Japón y Estados Unidos, señaló Benzimra. Añadió que cualquier nueva volatilidad cambiaria ejercería presión sobre las acciones, especialmente las de los fabricantes de automóviles.
Según datos recopilados por Bloomberg Intelligence, en el trimestre de abril a junio del año pasado, las empresas cuyos beneficios netos superaron las previsiones obtuvieron un rendimiento superior al del índice MSCI Japan en un 1% de media al día siguiente de la publicación de sus resultados. Este año, las empresas que superaron las previsiones registraron un rendimiento inferior al del índice en un 0,5%. La debilidad del yen ha sido un factor clave para que los resultados de las empresas exportadoras japonesas superaran las previsiones en los últimos dos años, sobre todo porque muchas de ellas habían fijado sus hipótesis sobre la tasa de cambio en niveles más altos. Honda Motor Co., por ejemplo, informó la semana pasada de que la tasa de cambio había aportado 91.000 millones de yenes a su beneficio operativo del primer trimestre, lo que le ayudó a superar las estimaciones del mercado.
Ver más: La defensa del yen por parte de Bessent es una maniobra arriesgada A medida que los movimientos del yen se vuelven más impredecibles, los inversores se muestran cada vez más escépticos respecto a las empresas que dependen de la debilidad de la moneda para impulsar sus beneficios. Varias empresas exportadoras de gran renombre que registraron sólidos resultados esta temporada vieron cómo bajaban los precios de sus acciones a raíz de ello. Entre ellas se encuentran el fabricante de cámaras Canon Inc. y la farmacéutica Takeda Pharmaceutical Co. “Los mercados reaccionaron con cautela cuando la tasa de cambio, más que la mejora operativa, fue el factor determinante”, escribieron los estrategas de Bloomberg Intelligence, Laurent Douillet y Aditya Khanduja, en un informe. Ante la “determinación oficial” de las autoridades por estabilizar el yen, “las futuras revisiones al alza de los beneficios deberán estar respaldadas por un mejor desempeño operativo en lugar de por movimientos favorables de la tasa de cambio”, advirtieron.
Según Chris Smith, gestor de cartera de Polar Capital en Londres, la creciente selectividad de los inversores apunta más a un cambio de estrategia que a un viento en contra generalizado para el mercado japonés. Según explicó, ante la creciente incertidumbre en torno a factores como el yen, la geopolítica y el ciclo de inversión en IA, cada vez más operadores optan por invertir de forma estratégica en lugar de comprar una cartera diversificada de exportadores. Predice que los fabricantes con una sólida cartera de proyectos, como los productores de chips y equipos, deberían mantener su resiliencia incluso con un yen más fuerte. Sin embargo, cualquier apreciación brusca del yen, como la que se observó en el verano de 2024, ejercería una presión bajista generalizada sobre las acciones japonesas, según Benzimra de Societe Generale. “Cada vez se plantearán más preguntas sobre si el Banco de Japón debería endurecer su política monetaria” antes de su reunión de política monetaria en septiembre, afirmó. “Si la volatilidad del yen vuelve a subir repentinamente, eso perjudicará al mercado”. --Con la colaboración de Aditya Khanduja.
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