El Barça no tiene dudas con Julián ni con Rodri

El Barça no tiene dudas con Julián ni con Rodri

Aunque ya sólo quedan poco más de dos semanas para el cierre del mercado de fichajes, el FC Barcelona lo tiene claro. Su apuesta por Rodri Hernández (30 años) y Julián Álvarez (26) es firme y no contempla alternativas en estos momentos. Además, no hay dudas sobre el compromiso de los dos futbolistas. Con Rodri, pese a que se haya tenido que incorporar al Manchester City tras acabar sus vacaciones de verano, la seguridad en acabar fichándolo es total y absoluta por el deseo del jugador madrileño de unirse al proyecto de Hansi Flick.

El club azulgrana sabe que debe mejorar su segunda oferta por Rodri y lo hará. El City pide un total de 80 millones de euros y el Barça no quiere llegar a esas cifras pero con variables podría llegar a los 70. Su gran baza es que Rodri tiene claro que quiere jugar de azulgrana y, por tanto, el City no tiene opción de generar una subasta por él. O lo vende al Barcelona o lo verá irse gratis el próximo verano.

La previsión culé es que el fichaje se cierre, como tarde, la próxima semana. Con Julián Álvarez, pese a ser una operación más difícil porque el Atlético de Madrid sigue cerrado en banda, tampoco hay dudas a día de hoy porque el Barça tiene claro que el delantero argentino no se ha rendido y que seguirá batallando, al menos durante la próxima semana, por forzar su salida del club rojiblanco en dirección al Spotify Camp Nou. Además, se sabe que no ha perdido la fe en jugar de azulgrana ni ha bajado los brazos pese a su intento frustrado de que Simeone le ayude ante la dirigencia del club a hacer realidad su petición de salir traspasado. Desde el Barça, y aunque parezca arriesgado, se mantiene que la opción A es Julián y que también es la B, la C y la D a día de hoy.

Cierto es que el club azulgrana tiene información de la situación de varios delanteros potentes, como no puede ser de otra manera porque Deco y Flick deben estar preparados para cualquier contingencia y escenario, pero sólo se ha activado en serio la vía Julián. Y como le siguen viendo recorrido a la operación mientras el jugador quiera seguir luchando por ir al Barça, no han activado nada más. Gil Marín, su objetivo En la entidad azulgrana están a la expectativa porque saben que Álvarez no ha dicho su última palabra. Desde intentar provocar una reunión con Miguel Ángel Gil Marín, CEO del Atlético y la persona que según su entorno le prometió ser sensible si este verano pedía salir para irse al Barça, hasta plantarse o hacer otra declaración pública pidiendo salir.

De hecho, verse con Gil Marín es una de sus prioridades para los próximos días. Dos partidos en casa Después ya vendrá el partido del Atlético del día 19 en el Metropolitano ante el Málaga. Ahí se verá si Julián entra en la convocatoria y, en caso de hacerlo, la reacción de la hinchada rojiblanca hacia él. Y cuatro días después, el día 23, de nuevo jugará el equipo de Simeone en casa, esta vez ante el Villarreal.

Ayer, Álvarez no fue convocado a un amistoso de su equipo disputado en Marsella porque sólo lleva cuatro días entrenándose. Versiones divergentes A todo esto, las versiones sobre su caso se suceden. Mientras en Madrid, desde la SER se apuntaba que habría confesado a compañeros de vestuario que se había equivocado en las formas y que mientras lleve la camiseta rojiblanca la defenderá al cien por cien, en Argentina negaban esa información y llegaban versiones divergentes. Una del periodista Martín Arévalo, quien le hizo la famosa entrevista del Mundial en que le pidió al Atlético que lo vendiese, fue especialmente reveladora.

Arévalo desveló en ESPN que “fueron los dirigentes del Atlético los que le dijeron que si quería irse tenía que decirlo públicamente”. Y añadió: “Desde el entorno del jugador dicen que cuando se expresó había recibido de parte del Atlético el mensaje de que él tenía que pedirlo públicamente, porque ya lo había hecho en privado. Le estaban pidiendo que si se quería ir lo dijera públicamente para que la gente entendiera que no era una decisión del club. Pero las declaraciones no les gustaron.

Escuchando a todas las partes, es que hay una situación muy incómoda. El jugador no se quiere quedar. Si el Cholo tiene que votar para el Balón de Oro, lo pone entre los cinco mejores del mundo, quiere contar con él, pero sabe que se quiere ir. Mientras, el Atlético de Madrid no lo quiere vender si no es por cláusula y la cláusula es cinco veces el precio”.

La opinión del citado periodista argentino es que Julián Álvarez “no puede permanecer un minuto más en el club, no se siente cómodo con la situación, que se ha tornado para el futbolista incómoda, porque está en un lugar donde él pensaba que ya no iba a estar”. Ahora, el argentino debe definir su próximo movimiento, que no puede ser ‘light’