El primer reloj inteligente de Google salió al mercado hace apenas cuatro años y, en aquel momento, la empresa se esforzó mucho por destacar la precisión del sensor de frecuencia cardíaca del Pixel Watch. Aunque Google llegó tarde al mercado de los wearables en comparación con competidores como Apple y Samsung, ese enfoque en la frecuencia cardíaca parece estar dando sus frutos con nuevas funciones que aún no se han visto en los productos de la competencia. En su evento Made by Google , la gigante presentó la última generación de su smartwatch , el Pixel Watch 5, junto con la gama de smartphones Pixel 11. ¿Cuál es la nueva y revolucionaria función de salud? La detección de emergencias respiratorias.
Al igual que la función de detección de pérdida de pulso, introducida en el Pixel Watch 3, esta nueva capacidad puede activarse por diversos factores, como la intoxicación por fármacos, los accidentes, la neumonía grave y la asfixia. "Mediante una combinación de datos procedentes de sensores avanzados, como un PPG, un acelerómetro y un barómetro, hemos diseñado un algoritmo basado en IA que se ejecuta en el propio dispositivo para detectar una caída persistente de la saturación de oxígeno y, a continuación, llamar a los servicios de emergencia en tu nombre e incluso compartir tu ubicación", explica Francis Hoe, gestor de producto del equipo del Pixel Watch de Google. Esta función aún no ha sido aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), por lo que no se lanzará en EE UU hasta nuevo aviso; Google afirma que está trabajando con las autoridades reguladoras para ampliar su disponibilidad. Para empezar, solo estará disponible en determinados mercados de la Unión Europea. Google también señala que no está pensada para personas con padecimientos respiratorios preexistentes, tampoco para diagnosticar ni tratar afecciones médicas.
Pixel Watch 5. Google Google bautiza la categoría Heath Guardian No es necesario cambia al Pixel Watch 5 nuevo para aprovechar esta función; Google la incluirá en el Pixel Watch 4 (7/10, calificación de WIRED) . Además, llegarán otras dos importantes novedades a dispositivos más antiguos: las tendencias de presión arterial y resistencia a la insulina. Estas funciones estarán disponibles en la aplicación Google Health y se podrán consultar para cualquier usuario de Fitbit Air, Pixel Watch 3, Watch 4 o Watch 5 a finales de este otoño. "Quizá en aquel momento parecía extraño que insistiéramos tanto en la precisión de la frecuencia cardíaca .
Pero seguimos mejorándola porque funciones como la detección de resistencia a la insulina o el seguimiento de la presión arterial dependen de que los sensores capten señales muy precisas", explica Sandeep Waraich, director sénior de Wearables en Google, a WIRED. Google está integrando estas funciones en una nueva categoría llamada Health Guardian, que incluye características ya existentes como notificaciones de ritmo cardíaco irregular, alertas de frecuencia cardíaca alta o baja, detección de pérdida de pulso y monitorización de la calidad de la respiración durante el sueño. La idea es reunir estas funciones en un lugar donde los usuarios puedan ver fácilmente cuáles tienen activadas, de forma similar a la aplicación Seguridad Personal de Google en los teléfonos Pixel , que muestra funciones como SOS de emergencia, comprobación de seguridad y detección de accidentes de tráfico en un mismo lugar. Correas/ Brazaletes para el Pixel Watch 5.
Fotografía: Julian Chokkattu Muchas de estas funciones de Health Guardian emitirán informes mensuales basados en la monitorización pasiva las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y Google ofrecerá sugerencias sobre las medidas que puedes tomar para mejorar tu salud. Puedes consultar a su nuevo Health Coach, impulsado por IA, o enviar tus datos a tu médico. Las funciones de tendencias de la presión arterial y la resistencia a la insulina están pensadas para ayudar a las personas a controlar de forma proactiva estos posibles problemas de salud antes de que sea demasiado tarde: la hipertensión es el principal factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares. El año pasado, Apple estrenó las notificaciones de hipertensión para determinados modelos de Apple Watch , y Samsung también ofrece la monitorización de la presión arterial en sus smartwatches.
La métrica precisa: decodificando tus wearables para un rendimiento real Tus dispositivos inteligentes pueden medirlo casi todo: frecuencia cardíaca, variabilidad de pulso, VO₂ máx estimado, sueño REM, estrés, oxígeno en la sangre… pero no todas las métricas valen lo mismo. Pero los datos deben ir acompañados de un médico que los avale "Llevamos años recopilando, con el consentimiento de los usuarios, una gran cantidad de señales PPG a través de Fitbit", afirma Rishi Chandra, vicepresidente de Google Health. Añade: "También conocemos las distintas afecciones asociadas a esos datos. Cuando analizamos información de personas con presión arterial elevada, podemos identificar patrones específicos.
Después, los comparamos con mediciones obtenidas con un tensiómetro para predecir la hipertensión". Daniel Jones, expresidente de la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés), afirma que la AHA no recomienda ningún dispositivo de muñeca para controlar la presión arterial. Los tensiómetros de brazo siguen siendo el método de referencia para el diagnóstico y la orientación terapéutica; sin embargo, la AHA señaló a finales del año pasado que los anillos inteligentes y los relojes inteligentes son "alternativas prometedoras" y tienen el potencial de transformar la atención de la hipertensión. Barbara Eichorst, vicepresidenta de Programas de Atención Médica de la Asociación Estadounidense de Diabetes, compartió esta opinión y escribió en un correo electrónico a WIRED que la tecnología portátil de consumo no se considera un sustituto de las mediciones de presión arterial establecidas, y que no existen recomendaciones para usar estos dispositivos para medir o monitorear las tendencias de resistencia a la insulina. "Lo importante no es simplemente tener acceso a más datos de salud, sino si la información es clínicamente relevante, comprensible y puede respaldar el tratamiento de la diabetes", concluye Eichorst.
Artículo originalmente publicado en WIRED.com. Adaptado por Alondra Flores.