Frenkie de Jong (29 años) quiso salir al paso y responder en primera persona de todo lo que rodea su situación personal y física desde que, durante el pasado Mundial, sufriera una lesión que ha acabado agravándose y que le va a dejar varios meses fuera de combate. De Jong quiso ser él quien diera las explicaciones pertinentes y dejó claro que "estoy muy jodido, me jode mucho porque lo que más me encanta es jugar al fútbol y sobre todo por el Barcelona y en la selección", y añadió que "me he quedado un poco tocado ahí en el Mundial, lo quiero explicar también para que la gente sepa lo que ha pasado". El centrocampista comenzó asegurando que "fue una lesión en la que creo que tuve muy mala suerte, porque fue un accidente: alguien cayó encima de mí", y contó que "me hice algo pequeño en la rodilla. Me hicieron pruebas y salió que había algo pequeño, todo lo sabe.
Me dijeron que podía seguir jugando, que iba a estar incómodo y con dolor, pero que podía seguir jugando. Yo pregunté también y me aseguraron que no podía ir a peor". En su relato, De Jong añade que "seguí jugando porque me encanta jugar, el Mundial es un sueño. Siempre haría todo por jugar, lo he hecho muchas veces en el Barça también, y seguí jugando".
Del desenlace de la historia, una vez regresó a Barcelona, De Jong lo explicó así: "Estuve en contacto con el club, quise volver para hacerme pruebas, para ver si todo estaba bien. Hicimos una prueba y salió que la lesión entonces era más grave que cuando hicimos las imágenes en Estados Unidos. Fue muy duro porque no me lo esperaba, nadie lo esperaba, y eso fue muy jodido. Ahora tengo que estar fuera, tengo que hacer la recuperación, y no me esperaba eso".