Bloomberg Línea — A pocas semanas de la presentación del iPhone 18 Pro, el reciente lanzamiento de la nueva línea Pixel de Google, filial de Alphabet Inc (GOOGL), ha dejado una señal para Apple Inc (AAPL): los fabricantes de teléfonos ya están trasladando parte del fuerte aumento en el costo de la memoria a sus productos, aunque intentan que el consumidor no perciba de inmediato el impacto del alza. Ver más: Google Pixel 11: precio, fecha de lanzamiento y novedades de los nuevos teléfonos Google elevó en US$100 el precio inicial de todos sus nuevos Pixel 11 frente a la generación anterior. El Pixel 11 parte ahora de US$899, el Pixel 11 Pro de US$1.099, el Pixel 11 Pro XL de US$1.299 y el Pixel 11 Pro Fold de US$1.899. El movimiento cobra importancia para Apple porque llega en medio de una fuerte presión sobre los precios de DRAM y NAND, los componentes utilizados para la memoria de los teléfonos.
Apple también enfrenta ese aumento y su CEO, Tim Cook, ya lo comparó con una situación excepcional por la magnitud del incremento. Según MacRumors, Google está utilizando una combinación de mayores precios, más almacenamiento inicial y ofertas de canje para amortiguar el impacto. Los Pixel 11 y Pixel 11 Pro parten ahora de 256 GB, frente a los 128 GB de sus antecesores. En los modelos Pro, sin embargo, Google redujo la memoria RAM de 16 GB a 12 GB en las configuraciones iniciales.
En cuanto a la estrategia comercial, Google destaca primero el precio que puede conseguirse mediante un programa de canje. El Pixel 11 Pro cuesta desde US$499 con un equipo entregado a cambio, mientras que el Pixel 11 Pro XL se promociona desde US$699 bajo el mismo esquema. Apple ya recurre a descuentos por entregar un dispositivo usado y a opciones de financiación mensual. Junto con Klarna, anunció planes de pago de entre 12 y 36 meses sin intereses para determinadas compras.
La pregunta ahora es si Cook seguirá ese camino cuando presente el iPhone 18 Pro. Presión por los costos El principal problema para la industria de dispositivos está en el costo de los componentes. Un análisis citado por el portal especializado Gadgets Now estima que el costo de los materiales del iPhone 18 Pro, por ejemplo, podría aumentar alrededor de 38% frente al modelo anterior, impulsado principalmente por la memoria. TrendForce calcula que la memoria representaba aproximadamente entre 9% y 10% del costo de materiales de un iPhone 17 Pro de 256 GB.
Para el iPhone 18 Pro, esa proporción podría subir hasta cerca de 27%, e incluso alcanzar 34% según las estimaciones recogidas por distintas publicaciones. El cambio está relacionado con la competencia por los chips de memoria. Los fabricantes están destinando una mayor parte de su capacidad a los centros de datos utilizados para inteligencia artificial, donde la demanda y los márgenes son mayores, lo que ha presionado los precios de los dispositivos. Cook ya había advertido sobre esta situación.
En declaraciones recogidas por The Wall Street Journal, describió el aumento de los precios de la memoria como un “100-year flood” (inundación centenaria) y habló de incrementos exponenciales. Apple ya elevó los precios de algunos productos como iPad y Mac, pero hasta ahora mantuvo al iPhone fuera de esa lista. Eso podría cambiar con la próxima generación. ¿Cuánto podría costar el iPhone 18 Pro? Las estimaciones apuntan a un aumento significativo.
PCMag, citando una proyección de The Wall Street Journal, señala que el iPhone 18 Pro podría partir de US$1.299, frente a los US$1.099 del iPhone 17 Pro. El 18 Pro Max podría llegar a US$1.399. Otros análisis han estimado aumentos de hasta US$300 para algunos modelos Pro. Apple, por ahora, no ha confirmado ningún precio.
Cook tampoco cerró la puerta a un aumento. En la última llamada de resultados, el ejecutivo, quien dejará el cargo el 1 de septiembre, dijo que todavía era demasiado pronto para llegar a una conclusión definitiva sobre los precios, debido al tiempo que necesitan los canales de distribución para ajustar sus inventarios y a que Apple debe esperar para conocer la respuesta de los consumidores. Google encontró una forma de compensar parte del aumento de costos reduciendo la RAM de sus modelos Pro de entrada. Apple, en cambio, tendría menos margen para aplicar una reducción similar en el iPhone 18 Pro, que se espera mantenga 12 GB de RAM, en parte por las exigencias de sus funciones de Apple Intelligence y Siri.
El próximo procesador A20 Pro también podría elevar los costos. El chip utilizaría el proceso de fabricación de 2 nanómetros de TSMC y una tecnología que integra la memoria con el procesador, una combinación que apunta a mejorar el rendimiento y la eficiencia, pero que también hace más compleja la producción. Apple, sin embargo, también ha negociado menores costos en otros componentes, lo que podría permitirle absorber una parte del aumento sin trasladarlo del todo al consumidor. La presión afecta a toda la industria.
La consultora Gartner proyecta que los precios de DRAM y almacenamiento podrían aumentar 130% hacia finales de 2026 y que los smartphones subirían 13% frente a 2025. La firma estadounidense también prevé una caída de 8,4% en los envíos mundiales de teléfonos este año.