Mauricio Castillo reaparece en tele con Yordi Rosado para contar su tragedia: “Le vomité a 10 personas”

Mauricio Castillo reaparece en tele con Yordi Rosado para contar su tragedia: “Le vomité a 10 personas”

Tras el fracaso de la gira “Enrrollados”, Mauricio Castillo decidió enfocarse en su otro oficio: artista plástico. Al mismo tiempo que trabajo para generar dinero, le funciona como terapia ocupacional y para su realización personal. “Enrrollados” buscaba reunir al elenco del programa de televisión “Otro rollo” en una obra de teatro. Aunque se publicaron las fechas de la ira y se vendieron boletos, el proyecto se canceló cuando las empresas productoras quisieron posponer la gira. Mediáticamente, una parte de la responsabilidad se le achacó a Adal Ramones, pues uno de los empresarios era su amigo.

Él ha negado cualquier culpa pero Mauricio Castillo fue uno de los que más duramente lo juzgó y llegó a declarar: “Nunca ha sido mi amigo”. TE RECOMENDAMOS: Masad Altamimi quiere ser como Aldo de Nigris en LCDF; él ya le contestó La historia de Mauricio Castillo con el alcoholismo Ahora, el pintor y locutor reaparece en televisión para presentarse como invitado al programa de Yordi Rosado en Unicable. Lo hizo para ofrecer su testimonio como sobreviviente de la adicción al alcohol, ya que el tema del programa era los centros de rehabilitación. Castillo explicó que él llegó a uno de esos centros después de un día de sobriedad en su casa.

Dijo que, desde su punto de vista, no hubiera podido superar su alcoholismo sin la ayuda que recibió en ese centro. “Desde el momento en que entré me sentí avergonzado. Y esa es parte de la rehabilitación porque uno de los efectos del alcohol es que pierdes la vergüenza”. Desde su propia experiencia, Castillo explicó lo que sucede cuando el alcohol toma el control de la voluntad de las personas. “Cuando tomas alcohol, echas desmadre y todo te vale porque no tienes ningún freno; por eso pierdes la vergüenza, pero cuando te entra la cruda, la vergüenza regresa y es la cruda moral”. De hecho, Mauricio ejemplificó este trance con una anécdota personal. “Es cuando te dicen: te pusiste muy mal y vomitaste en la mesa... yo lo hice, vomité en la mesa durante una fiesta a 10 personas”.

El pintor cuenta que en ese momento incluso perdió no sólo la voluntad sino el conciencia de lo que hacía por lo que su memoria tiene bloqueado lo que sucedió después y lo único que recuerda es cuando ya estaba en su casa. “Después de dos años de rehabilitación, un día mi mujer me dijo: ‘regresó el Mau con el que me casé´. Y no sabes lo feliz que me hizo”.