PIB de Colombia crecería 3,5% en el segundo trimestre, pero desaceleraría en segundo semestre

PIB de Colombia crecería 3,5% en el segundo trimestre, pero desaceleraría en segundo semestre

Bogotá — La economía colombiana habría registrado un crecimiento cercano a 3,5% en el segundo trimestre de 2026, de acuerdo con el Indicador de Actividad Económica para Colombia (IAECO) de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá. El indicador estima que la actividad avanzó 4% anual en junio, aunque el panorama hacia el segundo semestre es menos favorable. El desempeño de junio estuvo asociado principalmente con el gasto de los hogares. Según el informe, la celebración de la Copa Mundial de la FIFA 2026 habría mantenido la actividad en niveles elevados y favorecido sectores como comercio, industria, servicios de comida, entretenimiento, apuestas en línea, vestuario y bares.

A esto se sumó el incremento salarial de 2026 y el aumento de los ingresos derivados de las primas laborales, factores que impulsaron la demanda por bienes, entre ellos equipos electrónicos. Pese a este resultado, el Banco de Bogotá mantiene una lectura bajista para el cierre del año. El informe señala que la menor disposición de los hogares a comprar bienes, observada en julio en el indicador de confianza del consumidor de Fedesarrollo, apunta hacia un agotamiento del gasto privado después de varios meses en máximos. El turismo también muestra señales de debilidad.

La llegada de extranjeros al país registró en junio tres meses consecutivos de contracciones anuales, en un contexto en el que la revaluación del peso habría elevado el costo de hacer turismo en Colombia. A esto se suma una moderación del gasto público desde julio. El informe relaciona este comportamiento con la finalización de las elecciones locales y la ralentización de la ejecución presupuestal asociada al proceso de cambio de Gobierno. Además, sectores como petróleo, construcción, minería y agricultura presentan señales de debilidad.

El terremoto tendría, a su vez, un impacto inicial negativo sobre la actividad económica. Los indicadores líderes muestran algunos de estos riesgos. En julio se produjeron 1,0 millones de sacos de café, 23% menos que en el mismo mes de 2025, mientras que el informe señala que el terremoto afectaría la producción cafetera en Risaralda, Valle del Cauca, Caldas, Antioquia y Chocó. También advierte sobre el riesgo asociado al fenómeno de El Niño.

En el sector petrolero, la producción alcanzó 712.800 barriles diarios en junio, el nivel más bajo desde 2009 si se excluye el periodo de pandemia. Los taladros petroleros, entretanto, pasaron de 91 en mayo a 93 en junio, niveles considerados históricamente bajos en medio de bloqueos registrados en Meta y Putumayo. La industria también habría perdido dinamismo. La demanda de energía no regulada, utilizada como indicador líder del sector, creció apenas 0,3% anual en julio, su expansión más baja en un año y medio.

Se atribuye parte de esta pérdida de tracción a los menores días laborales y a una menor demanda por bienes nacionales. El deterioro también aparece en la construcción de vivienda. En junio se iniciaron 5.500 viviendas nuevas, 50% menos que un año atrás, mientras que durante el primer semestre la caída fue de 20%. El Banco de Bogotá relaciona este comportamiento con las altas tasas de interés, una menor preferencia de los hogares por comprar vivienda y una mayor presión en costos.

En contraste, algunos indicadores de consumo todavía muestran fortaleza. En julio se vendieron 28.700 vehículos nuevos, un aumento anual de 20%, mientras que las ventas de motos alcanzaron 135.400 unidades, 18% más que en junio de 2025. El informe también señala una moderación en las remesas. En junio alcanzaron US$1.038 millones, su nivel más bajo en cinco meses y una caída de 4,2% frente al mismo mes de 2025, lo que representó su primer descenso anual desde 2023.

De cara a 2027, el Banco de Bogotá destaca que el equipo técnico del Banco de la República revisó su proyección de crecimiento hasta 1,9%. Según el informe, el menor avance estaría explicado por el efecto de las altas tasas de interés y el ajuste fiscal sobre la demanda interna. Para 2026, el documento presenta una proyección de crecimiento del PIB de 2,4%, mientras que para 2027 estima 2,1%.