La investigación sobre Kawhi Leonard ha generado miles de dudas y de hipótesis, cada una de ellas acompañada normalmente de una solución con la que intentar resolver el problema. Pero ninguna tan drástica como la que ha propuesto Draymond Green en su podcast The Draymond Green Show . Y es que el de los Warriors ha sido tajante. Si estas artimañas surgen como una forma de eludir los límites salariales, ¿por qué no eliminarlos? «Si el castigo no es severo, todo el mundo debería hacer lo mismo.
Si simplemente le van a dar un toque de atención, todos los jugadores deberían intentarlo» afirmó el de los Warriors, que pasó entonces a un tema distinto: «Creo que la gente se está haciendo las preguntas equivocadas, y que lo que todo este caso genera es una duda con respecto al límite salarial». «No hay límite salarial en béisbol y a la liga le va bien. Los jugadores que merecen contratos masivos los reciben y los que no, no. Esto es parte de una conversación más amplia que tenemos que tener. Todo el mundo se pregunta cuál va a ser el castigo, pero ¿y si el castigo es eliminar el límite salarial?». «Jugamos en una liga en la que una franquicia se acaba de vender por 12.500 millones de dólares 14 meses después de comprarse por 10.000.
Si puedes ganar 2.500 millones en una venta en un año, ¿para qué existe un límite salarial?». ¿Guerra abierta? Lo cierto es que cuesta imaginar un cambio tan drástico como el que propone Green. Las normas salariales son la base sobre la que se cimenta la NBA que conocemos, y acabar con ellas puede traer una gran cantidad de consecuencias que Draymond quizás no esté ni imaginando. Es algo que seguramente solo mejoraría los salarios de un porcentaje muy pequeño de los jugadores a cambio de dejar crear un desbalance muy grande en los relativos equilibrio e igualdad que el sistema genera.
Pero estas declaraciones son interesantes porque, de alguna forma, reflejan cómo se ha acrecentado la disputa entre jugadores y propietarios por cómo se reparte el pastel. A medida que las consecuencias del nuevo convenio colectivo han empezado a hacerse evidentes, la idea de que los jugadores se han visto muy perjudicados está cada vez más extendida, y es normal que alguien como Green, que ya fue muy crítico en el momento en que se anunció , quiera ampliar la conversación.