Coches Eléctricos A medida que las marcas chinas ganan cuota de mercado en Europa estos son los fabricantes tradicionales que más han perdido El auge de las marcas chinas en Europa parece imparable. La cuota de mercado no hace más que crecer, lo que quiere decir que algunas marcas tradicionales están perdiendo ventas. Las marcas tradicionales se ven desplazadas por las nuevas marcas de origen chino. Javier Gómara 15/08/2026 12:00 Actualizado a 15/08/2026 12:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora El tranquilo mercado automovilístico europeo se ha visto sacudido por la llegada masiva de marcas y coches de origen chino. Mes a mes la participación de marcas como MG, BYD, SAIC o Geely va en aumento ante la pasividad de Europa para defender su propia industria. Sin embargo, las ventas se mantienen estabilizadas, lo que quiere decir que mientras unos ganan, otros pierden.
Las listas de ventas están cambiando en toda la región, incluyendo a España donde uno de cada cuatro coches eléctricos matriculados ya tiene su origen en China. La conquista no ha hecho más que empezar. La guerra comercial asentada en la República Popular desde hace unos años empieza a tener su eco en el Viejo Continente. Con el coste de la vida disparado y la inflación en máximos históricos, los conductores europeos se ven seducidos por una avalancha de productos chinos de atractiva relación calidad-precio.
En los primeros años de vida, las marcas chinas presentes en Europa no tuvieron una gran acogida, pero hoy son capaces de igualar en términos de tecnología y calidad a sus homónimas europeas, con una ventaja añadida: el precio. Los principales fabricantes de automóviles chinos de Europa Cada vez son más los concesionarios de marcas chinas presentes en Europa. En el lado de las marcas que incrementan su presencia comercial destacan los fabricantes chinos que han centrado su estrategia en los vehículos de nuevas energías. Firmas consolidadas en la producción de turismos híbridos y eléctricos puros han logrado captar una parte sustancial de la demanda, gracias a esquemas motrices de elevada eficiencia y a un ritmo de actualización de gama inédito en la industria tradicional.
Las marcas tradicionales son incapaces de seguir el ritmo de desarrollo de los grandes conglomerados chinos. Basta con echar un rápido vistazo a la evolución de los últimos 5 años para darse cuenta del rápido cambio sufrido por las políticas comerciales de los conductores europeos. En 2021 el Grupo SAIC contaba con la mayor popularidad de todas dentro del entramado chino gracias, principalmente, a la marca MG. Su cuota de mercado era del 0,3%.
Ahora, un lustro más tarde, SAIC representa el 2,5% de las ventas en suelo europeo. Más significativo son los casos de BYD y Chery. En 2021 ni siquiera contaban con participación, pero ahora, en 2026 registran, cada una, un 2,4% de cuota de mercado. A ellas hay que sumar la llegada de otros actores como Leapmotor (0,8%) o XPeng (0,3%).
El éxito de estos fabricantes se apoya en el control de toda la cadena de suministro, que abarca desde el procesamiento de materias primas hasta el ensamblaje final de las celdas de batería y motores de tracción. Esta integración vertical permite ofrecer modelos con mayor nivel de prestaciones y potencias combinadas superiores a precios notablemente más competitivos que los de las marcas históricas, incluso cuando los coches eléctricos fabricados en China se enfrentan a aranceles de hasta el 35 % por parte de la UE. Mientras, las marcas europeas pierden terreno Las marcas europeas se enfrentan a menores ventas y márgenes más ajustados. A medida que las marcas chinas han ido ganando protagonismo, algunos rivales europeos han perdido más cuota de mercado que otros, empezando por Stellantis, que ha perdido 6,4% de cuota de mercado, o unas 310.000 ventas, en los últimos años.
El cuarto mayor conglomerado automovilístico del mundo ha tenido diversos problemas: desde un exceso de inventario, una gama de vehículos eléctricos obsoleta y precios iguales o superiores a los del mercado, así como diversos problemas de fiabilidad que han lastrado su imagen. La serie de problemas comerciales y económicos le han dejado en una clara posición de vulnerabilidad frente a sus competidores chinos. Por suerte, Stellantis cuenta con el respaldo de Leapmotor. La compañía firmó en 2023 uno de los acuerdos de mayor valor que se recuerdan.
Stellantis pagó 1.500 millones de euros a Leapmotor para reservarse los derechos de venta y, tal y como se ha demostrado con el paso del tiempo, para aprovecharse de su mejor tecnología eléctrica. Stellantis no es la única que pierde en este nuevo escenario. No hay marca o gran grupo que no se haya visto afectado por la cada vez más numerosa presencia china. El Grupo Mercedes-Benz ha perdido 0,7 puntos porcentuales, el Grupo Volkswagen ha perdido 0,6 puntos y Hyundai/Kia ha perdido 0,4 puntos, a pesar de que las marcas surcoreanas aumentaron ligeramente sus ventas.
Según los expertos, las implicaciones competitivas van más allá del volumen de ventas. Los fabricantes de automóviles europeos que intenten competir en precio se enfrentarán a márgenes de beneficio más bajos. Es decir, si las marcas europeas tradicionales quieren enfrentarse a las chinas por precio tendrán que reducir sus márgenes de beneficio y, por lo tanto, reducir sus ingresos. La cuota de mercado china podría alcanzar el 30% Los analistas y expertos del sector prevén que las marcas chinas alcancen una cuota de mercado de al menos el 20%, e incluso de hasta el 30%, en los próximos años.
El ritmo de crecimiento parece imparable. Estas cifras habrían sido tachadas de increíbles a principios de la década, pero las proyecciones demuestran que las ventas siguen un crecimiento exponencial. Los fabricantes asiáticos, en su mayor parte financiados por el gobierno chino, han visto una brecha comercial que pueden cubrir. El próximo paso no consiste solo en vender, también en fabricar.
Muchas son las marcas chinas que han puesto sus ojos en las infrautilizadas instalaciones europeas. Las avanzadas fábricas europeas, otrora sinónimo de vanguardia, representan la guinda del pastel para la colonización china de Europa. Temas Coches Eléctricos