Ana Brenda Contreras abre una nueva etapa con su podcast Ella, Sin Filtros con una segunda temporada que conserva la esencia que transformó el espacio en una conversación honesta y un lugar seguro. Lo que comenzó como una forma de encontrar respuestas a sus propias inquietudes tras convertirse en madre y crear comunidad, ahora se ha transformado en un espejo para el público que se ha identificado con temas que pocas veces se ponen sobre la mesa. En esta nueva temporada, Ana Brenda Contreras regresa con invitados especiales; mujeres y hombres a los que admira y con los que se sentará a hablar sobre diversos temas más allá de la industria en el que cada uno se destaca. El primer capítulo de la segunda temporada arranca con Karen y Lesslie Polinesia, creadoras de contenido y empresarias que han construido una de las comunidades digitales más grandes de habla hispana.
Por Ella, sin Filtros también veremos a Karla Martínez de Salas, Editora in chief de Vogue México y Latinoamérica; Luis de la Luz, fotógrafo de editorial y de celebridades y creador de contenido; y Gaby Meza, referente en la comunicación y cultura pop. "No va a ser un episodio donde vas a conocer al artista por medio de preguntas ni mucho menos; es literalmente invitar a alguien y poner temas en la mesa, temas que tocarías con amigos, con familia…", asegura la actriz sobre esta nueva temporada. En entrevista con ¡HOLA! Américas, la actriz comparte su emoción por volver con el podcast para hablar desde un lugar mucho más personal, sin pretender ser experta o entrevistadora. Se presenta como una mujer dispuesta a escuchar, cuestionarse y compartir experiencias que enriquezcan al auditorio. "Estoy muy feliz, muy emocionada porque es un proyecto muy personal que nació desde la genuina curiosidad y ganas de contar muchas cosas que me estaban sucediendo postparto.
Lo inicié cuando tenía cinco meses de haber tenido a mi bebé, en un estudio que armamos, una producción que organizamos en unas semanas. Y desde un lugar muy personal, platicando cosas que me estaban sucediendo, pero que notaba que amigas y personas que quería mucho, les hacía falta también tener estas conversaciones". En esta charla, Ana Brenda también se sinceró sobre las lecciones aprendidas en Ella, sin Filtros. "Fue difícil. Pero también me di cuenta de que no pasa nada.
Que hoy en día, en el mundo como está, creo que como mujeres más que nunca debemos de darnos cuenta de que nuestra voz importa, que tenemos una voz y hay que utilizarla, porque nunca sabes quién va a estar del otro lado. Entonces creo que es uno de los grandes aprendizajes que me llevo y que me dio también pues la valentía o las ganas de hacer una segunda temporada". A la pregunta expresa de si a sus veintes se hubiera atrevido a ser tan abierta con todo lo que estaba viviendo, respondió que quizá no lo hubiera hecho. "Creo que el no tener filtros no necesariamente significa decir todo lo que piensas, ¿no? Pero el hecho de estar sin filtros en esta etapa es simplemente que ya no te importa lo que piensen de ti, o que te des cuenta de que no te vas a quedar callada o a quedar en un espacio para no incomodar.
Definitivamente yo en mis veintes no hubiera sido así de abierta", explicó. En unos meses, Ana Brenda Contreras cumplirá años, y no se trata de cualquier cumpleaños, pues el 24 de diciembre cumplirá 40 años. Acerca de esta nueva vuelta al sol que marca el inicio de una nueva década en su vida, la estrella de telenovelas como La que no podía amar y Corazón indomable contó que es un etapa que espera con emoción. "La abrazo con muchísima esperanza; del futuro, de emoción de las cosas que se vengan. La vida me ha enseñado algo muy valioso, que es que si cumples años es porque sigues aquí", indicó. "Y no todo el mundo tiene la suerte, la dicha, la bendición de seguir aquí.
Entonces lo recibo con mucha alegría, con muchas ganas, con mucha más madurez, y preparándome para lo que siga, porque dicen que es una de las mejores etapas de las mujeres, entonces ojalá que así sea". También, con el paso del tiempo van cambiando las prioridades y en una carrera tan exigente como lo es la actuación, las metas de la actriz también han ido cambiado y ahora ya tiene más claros sus objetivos; priorizar aquellas cosas que le den felicidad por encima de algún proyecto ambicioso. "Inevitablemente cuando te dedicas a esto buscas el reconocimiento. Ya no busco la validación. O sea, creo que antes en mis veintes quería todo el tiempo que me percibieran como una persona que era buena en lo que hacía, porque me esforzaba mucho por serlo y porque siempre quería más.
Y ahora no es que no me importe, simplemente ya no necesito que me lo digan. Prefiero un proyecto que me dé paz, un proyecto que me dé días de diversión, de felicidad genuina, donde pase momentos bonitos que se queden en mi memoria, que un proyecto que elija porque yo creo que va a ser ambicioso en el sentido de la credibilidad que me va a dar. Creo que ya no me muevo así".