Coches Eléctricos El máximo responsable de Porsche, Michael Leiters, habla bien claro: "no puede sobrevivir por sí sola en su forma actual" A pesar de su fama, Porsche necesita una reestructuración. La compañía afronta una crisis industrial y de marca en un entorno donde la competitividad es cada vez más asfixiante. Michael Leiters ha tomado las riendas de Porsche tras el cambio de Oliver Blume. Javier Gómara 15/08/2026 14:30 Actualizado a 15/08/2026 14:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora Vamos a ser claros: Porsche está en crisis. La firma de Zuffenhausen atraviesa una profunda fase de transformación orientada a sanear su balance y estabilizar sus ventas globales. En su primera gran entrevista tras asumir la dirección ejecutiva, Michael Leiters ha presentado el plan “Fábrica de coches deportivos 2035” de Porsche, una hoja de ruta dividida en tres fases que prioriza la contención de costes durante los próximos dos años antes de iniciar una ofensiva de producto.
Actualmente, Porsche baraja el despido de 5.000 de sus trabajadores para ajustar las cuentas de gastos. A pesar de los rumores sobre un posible distanciamiento industrial de su matriz, Leiters ha sido contundente al afirmar que “Porsche no puede sobrevivir por sí sola en su formato actual”. La marca mantendrá su integración dentro del Grupo Volkswagen para aprovechar sinergias esenciales en plataformas mecánicas, tecnologías de conducción autónoma y economía de escala, colaborando estrechamente con la directiva del grupo y con Audi. El conglomerado germano debate, por primera vez, una posible fragmentación como forma de escapar a la crisis actual en la que está inmerso.
Un nuevo SUV térmico para acompañar al Macan y recortes de plantilla Porsche todavía no puede depender exclusivamente de los coches eléctricos. La segunda fase del plan de recuperación contempla la llegada de nuevos productos orientados a generar ingresos sustanciales hacia finales de la década, entre 2028 y 2029. Entre las novedades más destacadas figura el desarrollo de un nuevo modelo con motor de combustión que complementará la oferta del SUV compacto Macan eléctrico. Asimismo, la compañía estudia lanzar un deportivo por encima del 911 y un SUV de gran tamaño por encima del Cayenne orientado al mercado estadounidense.
Ahora mismo, para Porsche, los coches eléctricos no son una prioridad . Para sostener esta inversión, la marca aplicará un plan de ajuste laboral y financiero que supondrá el ahorro de miles de millones de euros durante los próximos 10 años. Al igual que el resto de marcas del Grupo Volkswagen, Porsche reducirá significativamente la complejidad de su gama. Eliminará opciones de carrocería, mecánicas y hasta modelos para equilibrar la balanza, reducir la complejidad en las fábricas y aliviar los gastos.
El único producto que parece salvarse de los ajustes es el 911. La joya de la corona no se toca, pero el resto de coches, incluido su primer eléctrico, el Porsche Taycan, pueden verse afectados, aunque los alemanes reiteran su importancia . Ajustes de producción en Alemania y confirmación del 718 eléctrico El Taycan seguirá siendo una pieza estratégica fundamental para Porsche, aunque sus ventas se sitúen en mínimos históricos. En el ámbito de la producción y el ensamblaje, la marca evalúa trasladar la fabricación del Cayenne con motor de combustión desde la planta de Bratislava a la fábrica alemana de Leipzig para optimizar la capacidad instalada, manteniendo la versión eléctrica en las instalaciones eslovacas.
Respecto al desarrollo del 718 eléctrico , Leiters ha confirmado que el proyecto sigue adelante por ser la opción económica más viable, aprovechando que Audi utilizará esa misma base técnica para un modelo propio. Frente al descenso de ventas en China —donde los volúmenes han caído de 90.000 a menos de 40.000 unidades anuales—, la empresa descarta construir fábricas locales para evitar costes fijos y aranceles. La debacle de China ha causado un gran terremoto en las arcas de la compañía y Leiters, tras la marcha de Blume, tiene la responsabilidad de reflotar la empresa. Con la intención de acallar rumores, Leiters reafirma su lealtad al Grupo Volkswagen.
Leiters quiere que Porsche vuelva a funcionar como una empresa mediana. Se controlarán los gastos con mayor rigor y, además, busca una cultura corporativa con unidades más pequeñas e independientes que aporten mayor agilidad al grupo. Fuente: FAZ Temas Porsche Coches Eléctricos