Libro cubano Índigo habla a los niños de coraje, magia y familia

Libro cubano Índigo habla a los niños de coraje, magia y familia

El Pabellón Infantil Tesoro de Papel, en la Estación Cultural de Línea y 18, sede de la 34 Feria Internacional del Libro de La Habana, acogió la presentación de este volumen en formato físico de la Casa Editora Abril, en el que la niña Índigo viaja al reino fantástico de Duendelanda a través del viejo reloj cucú de su hogar. Su aventura no es producto del azar, pues ella deberá sortear acertijos y criaturas encantadas para salvar ese mundo de la oscuridad, en un relato que exalta la familia, la amistad y la valentía como pilares de la verdadera magia. Para Adriana Pino, compartir con los niños esta obra es materializar un sueño de su propia infancia, cuando se imaginaba a sí misma viajando por el reloj antiguo de su abuela. Índigo no solo habla de magia, también de empatía con las personas en situación de discapacidad; su mejor amigo es un niño en silla de ruedas y sus sueños, es una de las motivaciones por las que Índigo hace este misterioso viaje, comentó la escritora en exclusiva a Prensa Latina.

La obra tiene otros mensajes: el aprecio por los oficios y el trabajo manual, la familia como eje central, visible en las enseñanzas del padre de la protagonista, el núcleo familiar como responsable principal de avivar la fantasía en la niñez, y otros valores como amistad, honestidad, valentía y altruismo. Es un libro inclusivo, subrayó Pino y reveló a la agencia que Índigo ya tiene segunda parte, con los duendes del mar como coprotagonistas de las próximas aventuras. Durante la presentación, la también narradora, poeta y periodista, repartió globos a los pequeños y acompañó la narración de un fragmento de su obra con la intervención del Coro Lucecita, a cargo de la maestra Carmen Rosa López y el joven David Zambrana, con su show de marionetas. El diseño de portada e ilustraciones estuvieron a cargo de Hanna Chomenko, quien en palabras de la autora supo «recrear de manera hermosa, con tanta ternura, los personajes que estaban en mi cabeza».

A decir del duende Astón, personaje principal, en el prólogo del título: «Un niño que no crea en la fantasía es un niño triste, pues la flor de su inocencia se marchitará antes de tiempo en su jardín». dfm/vnl