La destrucción de los equipos médicos ha dejado a Gaza prácticamente sin servicio de resonancia magnética. En Al-Shifa, uno de estos equipos permanece destruido, como muestra de la grave crisis que atraviesa el sistema sanitario. La guerra ha dejado al sistema sanitario de Gaza sin uno de sus servicios esenciales: la resonancia magnética. Según fuentes médicas palestinas, los nueve equipos que existían en la Franja han quedado fuera de servicio, y desde mayo de 2026 este diagnóstico no funciona.
La situación afecta directamente a la capacidad de los médicos para detectar enfermedades y lesiones graves. Además, fuentes médicas señalan que el 86 % de los equipos de diagnóstico por imagen han sido destruidos. Mientras continúan los esfuerzos del personal médico por mantener la atención, la ausencia de resonancias magnéticas supone una grave limitación para el diagnóstico y tratamiento de miles de pacientes en la Franja. La falta de estos equipos obliga al personal sanitario a redistribuir y rotar los pocos recursos que quedan.
Una estrategia para mantener los servicios médicos en funcionamiento, pero que evidencia hasta qué punto la destrucción ha debilitado el sistema sanitario de Gaza. La guerra genocida en Gaza ha golpeado una parte esencial de la atención médica en los hospitales: el diagnóstico. Y este equipo que vemos detrás de mí es precisamente uno de los aparatos de resonancia magnética destruidos en el hospital de Al-Shifa. La destrucción de estos equipos muestra cómo este genocidio ha reducido la capacidad de tratar a los pacientes más necesitados.
Huda Hegazi, Gaza rfm/