El Real Madrid aprobó con nota el último examen antes del estreno oficial de la temporada este próximo sábado, 22 de agosto, ante el Espanyol en Barcelona. Los blancos golearon al Schalke 04, recién ascendido a la Bundesliga. Fue una tarde de goles blancos y de los estrenos de Courtois, Mbappé, Konaté, Diomande, Cucurella y Bellingham. El Real Madrid comenzó el partido ante el Schalke 04 aguantando el empuje del equipo local que quería lucirse ante su afición.
Los germanos apretaban arriba a una defensa blanca liderada por el debutante Konaté. Los de Mourinho tenían muchos problemas para salir de su campo. Sin embargo, todo eso duró seis minutos, el tiempo que tardó en aparecer Mbappé. El francés aprovechó un regalo de Schallenberg, que, sin mirar, cedió el balón hacia atrás y ahí apareció Mbappé para batir a Karius para poner el 0-1 en el marcador.
A partir de ahí, el partido cambió. El Schalke adelantó mucho sus líneas para buscar el empate y ahí poco menos que se suicidió. Con la defensa en el centro del campo, a Vinicius y, sobre todo, a Mbappé se les abrió el cielo. Gracias al planteamiento alemán, pero también a los pases de Bernardo Silva y Arda Güler.
Mbappé pudo marcar dos goles más a la contra, pero el 0-2 del Real Madrid llegó en un saque de esquina de Arda que cabeceó Huijsen ante la pasividad de la defensa germana. Era el minuto 20 y el partido se le puso de cara a un Real Madrid que supo frenar los intentos del Schalke de recortar distancias y que tuvo varias ocasiones más para irse al descanso con más goles, con dos balones sacados bajo palos por el Schalke a remates de Huijsen y Vinicius. No llegaron más goles y con ese 0-2, el partido se fue al descanso. Los dos entrenadores movieron el banquillo para comenzar el segundo acto.
En el lado blanco, Mourinho decidió que los 45 minutos del primer acto eran más que suficientes para Mbappé, Konaté y Courtois, que se quedaron en el banquillo, lo mismo que Arda Güler. Un carrusel de cambios que afectó al equipo blanco, que vio como el Schalke salió mucho mejor al terreno de juego buscando recortar distancias en el marcador. Pero, como en la primera mitad, fue un espejismo. El Real Madrid no sólo aguantó, si no que Espí marcó el 0-3 en el minuto 57 al cabecear un centro de Carreras.
Fue entonces cuando Mourinho decidió que era el momento para que Cucurella y Diomande se estrenaran con el Real Madrid. También entró Bellingham, en su primer encuentro esta pretemporada. El Schalke buscó su gol y lo hizo descuidando mucho su defensa y eso provocó las ocasiones del Real Madrid para aumentar el marcador. El equipo alemán apretó hasta el final para maquillar el resultado, mientras el Real Madrid aguantaba y esperaba salir a la contra para aumentar su casillero de goles.
Al final, ni uno ni otro equipo acertaron a marcar y el partido acabó con el contundente triunfo del Real Madrid en el último amistoso antes del estreno oficial de la temporada.