El Espanyol arrancó LaLiga 26-27 a lo grande, con una victoria holgada y merecida en un partido tranquilo, la antítesis de lo que se sufrió el pasado curso durante muchos partidos en casa. El Espanyol de Manolo y Monchi se estrenó con goleada y alegría para una afición entregada con el nuevo proyecto. Una goleada en casa que no se veía desde hace muchos meses con el equipo en Primera División (desde mayo de 2029), de ahí la explosión y comunión con la grada al acabar el encuentro. Cómoda y merecida victoria.
Un doblete de Roberto y un golazo de Dolan cimentaron el triunfo del Espanyol ante un inofensivo Levante el día en el que varias de las apuestas del verano se reivindicaron a lo grande. Partidazo de dos retornados, de Hinojo y de Javi Hernández, y de una de las caras nuevas, Clatrava, asociándose de lujo en una medular repleta de jugones y que hizo las delicias. Pero el nombre propio de hoy fue Roberto Fernández con un doblete de killer. Sin Kike García ni Puado hasta el otoño, el cordobés debía ponerse las pilas y dejar claro que el gol tiene un nombre y que no se necesita otro ‘9’.
Manolo vaticinó que esperaba que Roberto "lo iba a petar este año" y le dio la razón al técnico a las primeras de cambio. La ausencia de Cabrera en el once titular de Manolo creo desconcierto en el arranque, al no estar tocado el ‘Lele’, duda que se despejó cuando el club confirmó que era baja al arrastrar una sanción de la pasada Liga, sin haber prosperado los recursos presentados hasta última hora. Riedel ocupó la plaza del uruguayo formando tándem con Unai Núñez. Hinojo, Cala y Javi Hernández, caras nuevas en este verano, salieron de inicio, un once con muchos jugones.
Y pronto se vio un Espanyol enchufado, jugando con rapidez y entendiéndose de lujo Expósito con Cala y Javi Hernández. Y llegó el tempranero premio. No se había llegado al minuto 5 cuando Roberto cazó un balón en el área, tras un lanzamiento de falta de Expósito buscando la testa del cordobés, y fusiló a Ryan. Explosión de alegría del killer y de la grada, que respondía pronto a la responsabilidad que le caía tras la grave lesión de Kike García.
Con el 1-0 el Espanyol se hizo dueño del balón ante un Levante al que le costaba llegar con veneno para asustar a Dmitrovic. El duelo se equilibró pero no temían los pericos por el empate y lo que sí planeó fue el segundo local a partir de la media hora. Javi Hernández, una delicia cada vez que tocaba el balón, tuvo y mereció marcar en el 25’ pero después de dejar sentados a dos zagueros, se sacó un buen disparo que despejó Ryan. El meta granota también estuvo fino para desbaratar el chut de Cala (37’), otro de los que dejó grandes detalles de clase.
Siguió mordiendo el Espanyol y obtuvo tajada antes del descanso. Javi Hernández se coló hasta la cocina y sirvió un caramelo a Roberto para que el cordobés firmara su segundo de la tarde (40’), encarrilando el triunfo perico. Incluso antes de irse a la ducha tuvo el tercero tras una buena asociación com Hinojo, otro que se reivindicó. El duelo se fue al descanso con un Espanyol satisfecho gracias al doblete de un Roberto que empezó “a petarlo” como Manolo vaticinó en la previa del estreno.
El partido bajó enteros en la segunda parte con dominio perico y un Levante que pese a los cambios, no dio muestras de poder remontar el resultado. Dolan y Javi Hernández tuvieron chance para haber firmado el tercero. El duelo languideció, controlando el Espanyol sin sufrir. Y todavía faltaba el tercero, un golazo de Dolan, la guinda con voltereta acrobática del inglés para celebrarlo a lo grande.
Explosión en el coliseo y hasta la recta final Jofre acarició el cuarto sin suerte.