Colombia enfrenta una nueva emergencia ambiental mientras las autoridades todavía atienden las consecuencias del terremoto registrado el 10 de agosto. Hasta el 14 de agosto, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) reportó 32 incendios activos, dos controlados y 63 extinguidos en Huila, Santander, Antioquia, Cesar, Quindío, Nariño y Tolima. El escenario climático aumenta la preocupación. El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) advirtió en mayo que varias regiones del país registraban temperaturas máximas cercanas o superiores a sus récords históricos.
Además, señaló que las condiciones secas podían incrementar el riesgo de incendios forestales. En junio, el Ideam confirmó la presencia de condiciones asociadas con el fenómeno de El Niño y anticipó temperaturas superiores a los valores normales en distintas zonas de Colombia. En julio, el instituto informó que estas condiciones continuaban fortaleciéndose y que podían persistir hasta 2027. Uno de los puntos más críticos se encuentra en San Luis, Tolima, donde las autoridades lograron controlar cerca del 97 % de un incendio que comenzó el 1 de agosto en Cerro Gordo.
Según el reporte citado en la nota original, las llamas han afectado más de 5.000 hectáreas. Colombia, en alerta por incendios Las autoridades también investigan la realización de quemas que podrían favorecer la propagación del fuego. Mientras tanto, organismos de socorro y miembros de la Fuerza Pública apoyan las labores de control. Cundinamarca también registra afectaciones.
En Caparrapí, los equipos de emergencia avanzan en el control del incendio registrado en las veredas Barrial Amarillo y Palenque. El Ideam mantiene un seguimiento diario de las condiciones meteorológicas y de la amenaza por incendios de cobertura vegetal, información que permite orientar las acciones de prevención y respuesta.