Bloomberg — Las convocatorias populares para una segunda incursión en Ceuta, Estaña, desde Marruecos no tuvieron éxito este fin de semana, debido a las estrictas medidas de seguridad y a que las autoridades hicieron retroceder al reducido grupo de personas que intentó llevar a cabo la maniobra. El pequeño enclave español en el norte de África acaparó los titulares internacionales a finales de julio, cuando unas 70.000 personas, en su mayoría hombres jóvenes, cruzaron la frontera nadando alrededor del rompeolas que separa Ceuta de Marruecos. Esta incursión masiva —en una ciudad cuya población ronda los 85.000 habitantes— desencadenó una crisis migratoria en toda la Unión Europea y el espacio Schengen. Al menos 88 personas perdieron la vida en el intento.
La gran mayoría de los aspirantes a migrantes han regresado desde entonces a Marruecos, según el Gobierno español. Durante la semana pasada se difundieron en las redes sociales llamamientos para llevar a cabo un nuevo intento de llegar al enclave. Circularon publicaciones falsas en Facebook y WhatsApp en las que se afirmaba que España abriría su frontera el 15 de agosto, día festivo nacional. Sin embargo, en esta ocasión las autoridades estaban preparadas, con una fuerte presencia militar cerca de la frontera y a lo largo de las principales autopistas más al sur. “Esta convocatoria del 15 de agosto para una invasión es un engaño.
No va a pasar nada”, declaró el sábado un funcionario del Ministerio del Interior marroquí, que se identificó como Salheddine, a la entrada del puesto fronterizo con Ceuta. “El ejército está peinando todos los bosques y colinas que rodean Fnideq. Todo está bajo control”. Aun así, cientos de migrantes subsaharianos se congregaron en Fnideq, una soleada localidad marroquí del Mediterráneo muy frecuentada por los veraneantes locales, bajo la mirada de un helicóptero militar que sobrevolaba una colina cercana. Intentaban abrirse paso a la fuerza entre las fuerzas de seguridad para llegar a Ceuta, esta vez a pie.
Minutos más tarde, se lanzaron botes de gas lacrimógeno y las fuerzas de seguridad marroquíes —que forman parte de un despliegue masivo organizado desde el incidente de julio— cargaron contra los migrantes. A quienes no pudieron escapar se les subió a autobuses y furgonetas aparcados en las inmediaciones. Los medios de comunicación estatales informaron de que se detuvo a 111 personas. No estaba claro a dónde se dirigían los detenidos.
En ocasiones, los migrantes indocumentados procedentes del África subsahariana han sido enviados a zonas remotas de Marruecos, mientras que otros han sido expulsados del país. UE, en contacto con TikTok y Meta La UE se ha puesto en contacto con los gigantes de las redes sociales en relación con Ceuta, según Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva de soberanía tecnológica, seguridad y democracia de la Comisión Europea. “A principios de esta semana nos reunimos de nuevo con Meta y TikTok para avanzar en nuestra cooperación respecto a la situación de Ceuta”, declaró Virkkunen el sábado en X. “Ambas plataformas han intensificado las medidas contra el tráfico de personas y la desinformación”. Tanto Meta Platforms Inc. (META), empresa matriz de Facebook, como TikTok, de ByteDance Ltd., han “activado protocolos de crisis” para examinar las publicaciones sobre Ceuta, señaló Virkkunen la semana pasada. Aunque no se cree que ninguno de los migrantes que entraron en Ceuta en julio haya proseguido su viaje hacia el continente europeo, Italia ha impuesto temporalmente controles fronterizos con España, una medida que, según ha afirmado, obedece a motivos de seguridad nacional y no a consideraciones políticas.
El ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, afirmó que los controles fronterizos de Italia se centrarían en los nacionales de terceros países y estarían diseñados para causar las menores molestias posibles. Lea más en Bloomberg.com