Aunque Daredevil reciba el apodo de El Hombre Sin Miedo, lo cierto es que uno de sus creadores no podía estar más temeroso. Stan Lee había ideado un superhéroe con una discapacidad tan limitante como la falta de visión, pero un sónar le permitía apreciar detalles que muchos videntes no, sumado al hecho de que sus sentidos se habían agudizado hasta límites sobrehumanos. De hecho, junto con el Profesor X, Daredevil es uno de los primeros superhéroes con discapacidad posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Con todo, The Man pensaba que la comunidad de invidentes iba a recibir de muy mala manera a Matt Murdock, pero durante una entrevista para Alter Ego con Roy Thomas desveló lo que sucedió realmente: "Lo único que me preocupaba de Daredevil era si las personas ciegas se sentirían ofendidas, porque estábamos exagerando mucho lo que una persona ciega puede hacer [...].
Pero me alegró mucho que, tras publicarse los cómics, empezamos a recibir cartas de organizaciones benéficas para personas ciegas, como Lighthouse for the Blind en Nueva York. Cartas que decían: 'Hemos estado leyendo estas historias a la gente de aquí y les encantan, y están encantados de que tengáis a un superhéroe que no tiene visión'". Lejos de distorsionar la imagen que tenían los ciegos en los 60, lo cierto es que la creación de Lee fue muy aplaudida por las personas a las que apelaba. Al fin y al cabo, convertir lo que en un principio es una limitación en una ventaja descomunal contra supervillanos siempre es bienvenido.
Como sabemos, Murdock es capaz de detectar el pulso de los testigos y acusados que interroga en sus juicios, por lo que puede saber si están mintiendo o diciendo la verdad. Además, es prácticamente imposible sorprenderle por la espalda y posee unos reflejos brutales que se ayudan de una capacidad de detectar los peligros por todas partes. En VidaExtra | ¿Por dónde empiezo a leer Daredevil? Te recomendamos cinco cómics absolutamente esenciales del Hombre Sin Miedo En VidaExtra | Esta historia de Daredevil explica por qué la decisión de Batman de no matar a Joker es mucho más estratégica de lo que imaginas