Una encuesta a 20.000 conductores confirma que el coche eléctrico más barato ha dejado de ser el favorito en las nuevas compras

Una encuesta a 20.000 conductores confirma que el coche eléctrico más barato ha dejado de ser el favorito en las nuevas compras

Coches Eléctricos Una encuesta a 20.000 conductores confirma que el coche eléctrico más barato ha dejado de ser el favorito en las nuevas compras La encuesta muestra que la relación calidad-precio ya importa más que encontrar simplemente la opción más económica. Los compradores quieren eléctricos más asequibles, pero también más avanzados. Daniel Vega 16/08/2026 14:30 Actualizado a 16/08/2026 14:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora Los compradores de coches eléctricos están concediendo cada vez más importancia al coste, pero eso no implica que estén dispuestos a aceptar vehículos peor equipados. Una encuesta de McKinsey realizada a más de 20.000 usuarios de China, Alemania, Japón, Reino Unido y Estados Unidos muestra que la relación entre precio, calidad y tecnología se ha convertido en uno de los principales factores de decisión. El estudio analiza cuestiones como el presupuesto disponible, la intención de retrasar la compra, el interés por los coches eléctricos, la fidelidad a las marcas, el uso de canales digitales y la aceptación de nuevas alternativas de transporte. Los resultados muestran importantes diferencias entre regiones, edades y tipos de comprador, pero también una tendencia común: se busca gastar menos sin renunciar a prestaciones avanzadas.

El mercado exige coches eléctricos más completos por el mismo dinero. Los compradores reducen presupuesto, pero no sus exigencias El 32% de los encuestados se plantea aplazar la adquisición de su próximo vehículo, mientras que un 45% valora bajar de categoría y elegir un modelo más pequeño. Cerca de la mitad dispone de menos de 40.000 dólares, unos 34.800 euros, y entre quienes buscan utilitarios o compactos los límites son todavía más ajustados. Un 31% de los interesados en estas categorías no pretende superar los 20.000 dólares, aproximadamente 17.400 euros, mientras que otro 24% fija su presupuesto por debajo de 30.000 dólares, alrededor de 26.100 euros.

Aun así, el coste no es el único criterio: el 60% sitúa la relación calidad-precio entre los aspectos más relevantes, solo por detrás de la calidad general del coche. La tecnología también puede determinar la decisión final. Los sistemas avanzados de asistencia, los ecosistemas digitales y las nuevas soluciones de propulsión aparecen cada vez más como elementos diferenciadores. De hecho, un 28% prevé cambiar de fabricante en su próxima compra, porcentaje que alcanza el 34% entre los clientes de marcas premium.

El coche eléctrico llega a un público más amplio La predisposición a comprar un eléctrico cambia considerablemente según el país. En China, más del 80% considera probable que su próximo vehículo sea eléctrico, frente a cerca de la mitad en Europa, el 37% en Japón y el 36% en Estados Unidos. Los híbridos enchufables siguen ocupando una posición destacada para quienes todavía buscan mayor flexibilidad en los viajes largos. En el mercado chino, un 15% también contempla un eléctrico con extensor de autonomía, una solución que utiliza un pequeño motor de combustión para producir electricidad y alimentar la batería.

El interés ya no se limita a compradores con rentas altas o especialmente concienciados con la sostenibilidad, sino que se extiende a familias de clase media y perfiles más pragmáticos. La experiencia previa resulta especialmente importante. Los hogares que ya cuentan con un coche de combustión y otro electrificado tienen entre tres y cuatro veces más probabilidades de elegir después un eléctrico puro que aquellos que solo han tenido vehículos térmicos. Además, el porcentaje de escépticos preocupados por la autonomía ha bajado del 45% a aproximadamente el 20% en tres años.

Las principales reservas se concentran ahora en la disponibilidad de recarga, la vida útil de las baterías y el precio del vehículo. Al mismo tiempo, cerca de uno de cada cuatro compradores estaría dispuesto a cambiar de marca para acceder a mejores funciones de conducción automatizada, una proporción que llega al 50% en China. Las marcas chinas y los canales digitales ganan terreno Los fabricantes chinos ganan atractivo por precio, tecnología e innovación. Los fabricantes chinos se encuentran bien posicionados ante este cambio de prioridades.

El 54% de los europeos encuestados considera que están por delante en tecnología para coches eléctricos de batería, mientras que un 40% también les atribuye una posición de liderazgo en híbridos enchufables. Su presencia entre las nuevas ventas de eléctricos ronda el 12% en Alemania y el 21% en Reino Unido. El precio, la innovación y los sistemas avanzados de asistencia son algunos de sus principales atractivos, aunque persisten dudas sobre la protección de datos, la fiabilidad, la notoriedad de las marcas y la cobertura de sus redes comerciales y de posventa. La forma de comprar también está evolucionando.

Los conductores jóvenes, los clientes premium y los interesados en eléctricos combinan con mayor frecuencia la búsqueda online con el contacto presencial. Un 28% de los compradores menores de 45 años utilizó herramientas de inteligencia artificial durante el proceso, frente al 24% entre los compradores de eléctricos y solo el 5% entre los usuarios de mayor edad. Pese a esta digitalización, el concesionario conserva un papel relevante. El 71% se declara satisfecho con la atención recibida, con mejores valoraciones para el mantenimiento y las pruebas de conducción que para la personalización de las comunicaciones.

McKinsey concluye que el sector deberá ajustar los precios, conservar una elevada carga tecnológica y conectar mejor la experiencia digital con la atención presencial. Temas Coches Eléctricos