40 millones de puntos de carga y 110 millones de coches eléctricos en 2030: este país se pone serio con su electrificación

40 millones de puntos de carga y 110 millones de coches eléctricos en 2030: este país se pone serio con su electrificación

Coches Eléctricos 40 millones de puntos de carga y 110 millones de coches eléctricos en 2030: este país se pone serio con su electrificación La electrificación del parque de vehículos se ha convertido en una obsesión para muchos países de Europa y otras regiones del mundo. Hay uno que está decidido a transformarse. Existe un plan global para hacer del coche eléctrico la próxima frontera de la movilidad. Javier Gómara 18/08/2026 07:30 Actualizado a 18/08/2026 07:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora El coche eléctrico ha dejado de ser una quimera a una realidad. Cada vez vemos más vehículos libres de emisiones circulando por nuestras calles y carreteras. Todos los países del mundo han fijado importantes objetivos de electrificación.

Algunos se están cumpliendo, otros no. Sin embargo, todo el mundo parece estar enfocado en el mismo esfuerzo, algunos más, otros menos. Si hablamos de coches eléctricos hay un país que lleva la delantera y no, nos referimos exclusivamente a Noruega donde la penetración de las baterías roza el 98%. China acapara toda la atención de la industria en producción, desarrollo y, ahora, en estrategia de recarga.

La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China, en colaboración con la Administración Nacional de Energía y otros organismos, ha presentado una directriz para escalar de forma masiva la red de recarga en todo el país. La meta fijada para el año 2030 contempla superar los 40 millones de puntos de carga activos, creando una infraestructura capaz de abastecer a una flota estimada en 110 millones de automóviles electrificados para finales de la década. Arquitectura de la red y capacidad de suministro Cada vez son más los chinos interesados en los coches eléctricos o electrificados. El proyecto anunciado por las autoridades busca garantizar un reparto equilibrado de la energía tanto en los núcleos urbanos como en las zonas rurales y las principales arterias de transporte.

El planteamiento prioriza la renovación de los puntos de carga domésticos en áreas residenciales y el despliegue de postes de alta potencia en estaciones de servicio de autopistas, asegurando que la demanda de corriente continua de los vehículos pesados y turismos no desestabilice las líneas de distribución local. La planificación de la infraestructura se divide entre postes de carga residenciales y puntos de alta potencia en vías públicas. Las autoridades exigen que los nuevos desarrollos urbanísticos cuenten con preinstalaciones eléctricas capaces de soportar cargadores inteligentes de corriente alterna. Para las construcciones existentes, el plan promueve la modernización de los centros de transformación y el cableado comunitario para evitar caídas de tensión cuando múltiples vehículos recargan sus baterías de forma simultánea.

En las redes de transporte interurbano, el despliegue se enfoca en estaciones de recarga rápida y ultrarrápida. Las zonas de servicio de las carreteras nacionales y autopistas deberán garantizar un volumen de conectores adecuado a la intensidad del tráfico, incorporando transformadores de gran capacidad para suministrar potencias pico elevadas de forma continuada a las baterías de alta tensión de los vehículos. Despliegue de la red y estándares de gestión China busca un crecimiento no planificado que desestabilice la red. El desarrollo de los corredores de transporte incluye especificaciones técnicas concretas para evitar cuellos de botella en periodos de alto flujo de circulación.

Como las vacaciones o la celebración del Año Nuevo chino. Entre las directrices proporcionadas por las autoridades destacan los aspectos operativos como la instalación de puntos de carga en el 100% de las áreas de servicio de las autopistas del país. La integración de cargadores ultrarrápidos de corriente continua para reducir los tiempos de parada en ruta. La adaptación de la infraestructura para dar soporte a camiones y vehículos comerciales de gran tonelaje.

Y la actualización de la capacidad de los transformadores en nodos clave para absorber picos de demanda. Para optimizar el uso de la red eléctrica nacional, las nuevas instalaciones deberán cumplir con estándares de recarga bidireccional y gestión inteligente de la carga. Esta opción permite a los vehículos de nueva energía (EV y PHEV) devolver energía a la red durante los periodos de máximo consumo o ajustar la potencia de entrada según la disponibilidad de la línea, protegiendo los componentes mecánicos y electrónicos del cargador y de la propia batería. Asimismo, la normativa establece la obligación de unificar los protocolos de comunicación entre el poste de recarga y el sistema de gestión del vehículo.

De este modo, se garantiza una entrega de corriente fluida e instantánea independientemente de la marca y de la batería instalada. Temas Coches Eléctricos