Análisis y opinión de The Sinking City 2, un survival horror que bebe de los Resident Evil más recientes y del terror cósmico de Lovecraft. Al igual que la ciudad en la que se ambienta el juego, esta industria parece hacer aguas sin remedio, así que las desarrolladoras han de reinventarse para salir adelante. Eso es lo que ha hecho Frogwares con este The Sinking City 2 para PS5, Xbox Series X/S y PC. Ellos tienen su sede en Kiev y, durante la invasión rusa, tomaron la decisión de cambiar el enfoque de su serie The Sinking City para tener más esperanzas de rentabilizar el proyecto, si querían tener alguna esperanza.
Así, de una aventura de investigación en mundo abierto con algunos momentos de acción se pasó al polo opuesto: un survival horror moderno, similar a lo visto en los últimos Resident Evil o Silent Hill, en el que son fundamentales la acción y la exploración de un mapeado más delimitado. La ambientación tiene nuevos protagonistas y ciudad. Esta vez viajamos a Arkham, una antaño próspera ciudad de Nueva Inglaterra que desde hace meses está asediada por una lluvia de origen desconocido. Allí, Calvin, un aventurero obsesionado con lo oculto, se esfuerza por traer de vuelta a Faye, su novia, cuyo cuerpo parece sumido en un extraño trance después de que un ritual saliera mal.
Nuestro objetivo es recorrer una ciudad condenada a desaparecer para encontrar una cura para Faye. Pero claro, como el juego se ambienta en el universo concebido por H.P. Lovecraft, hay fuerzas mucho más poderosas, cósmicas y temibles, tomando partido en la trama. ¿Hay alguna esperanza? Si no está roto, no lo arregles El sistema de juego se basa sin pudor en lo visto, por ejemplo, en el remake de Resident Evil 4.
Controlamos a Calvin siempre en tercera persona, armados en principio con una simple pistola. Los caminos que podemos recorrer son muy lineales, pero poco a poco llegaremos a entornos (como un hospital o una lonja) que tienen varias plantas, convenientemente cerradas con llaves u objetos especiales. Como suele pasar en estos juegos, buena parte de la diversión está en investigar tanto los escenarios como los mapas que encontramos para entender desde dónde acceder a la siguiente planta para desbloquear una puerta, dar con el item necesario que nos haga avanzar, etc. En un guiño al juego anterior, hay varios momentos en los que nos movemos en barca con motor para llegar a diferentes puntos de la ciudad.
Eso sí, no esperéis una exploración llena de rutas secretas, solo se trata de dar con el camino adecuado al siguiente punto clave, lo que generalmente implica desbloquear ciertos portones. Desperdigados por el juego hay montones de documentos, divididos en dos categorías. Por un lado, “cartas perdidas”, que sirven simplemente para dar contexto sobre la historia. Por otro, pistas, que sirven para resolver puzzles, tanto opcionales como obligatorios para que avance la trama.
Esto nos lleva al apartado de investigación, un elemento que se hereda del juego previo pero que aquí tiene un carácter mucho más opcional. En cualquier momento, podemos pulsar un botón para entrar a nuestro “palacio de la mente” y ver todas las pistas encontradas. Las pistas están clasificadas por familias. Si encontramos y unimos todas las pistas de una misma familia (suelen ser grupos de 2 ó 3 pistas), obtendremos puntos de mejora, que ahora explicaremos.
Al iniciar la partida, podemos escoger si la resolución de puzzles es más compleja o “relajada”, lo que implica que se nos indica más claramente con colores a qué grupo pertenece cada texto que encontramos (si son pistas reales o simplemente contexto, vaya). Como decimos, en la mayoría de los casos resolver esas investigaciones es solo un plus para obtener puntos de mejora, aunque suelen facilitarnos mucho avanzar. Pero claro, también hay puzzles que se basan en encontrar combinaciones de candados y alguno más ingenioso que nos obliga a buscar objetos ocultos tras paredes, por ejemplo. Ninguno es súper difícil, pero os tocará darle al coco, como es de esperar.
Aún así, como decíamos, el principal protagonismo es para la acción. Toda la ciudad está invadida por unos seres parasitarios, los slither. Son unos gusanos que pueden entrar en los cuerpos de personas muertas para poseerlos y hacer que nos ataquen. La forma de resolver los duelos es clara: disparamos a estos “peones”, preferentemente en las pústulas, para hacerles más daño.
Reaccionan de forma diferente a si les disparamos en la cabeza o las piernas (lo que los puede dejar arrodillados un tiempo prudencial) y sus cuerpos se van deteriorando con cada ataque. Cuando un “peón” cae, los slither pueden intentar huir a un nuevo huésped, así que hemos de correr para darles un pisotón y acabar con ellos. Eso da una capa de tensión extra, porque no paramos de obsesionarnos con ver si hay gusanejos intentando reptar hacia un nuevo enemigo. Es algo intenso porque tenemos munición muy, muy limitada y en el cuerpo a cuerpo solo tenemos un ataque muy simple, por lo que hemos de saber cuándo huir o cuándo pulsar el botón de finta si tenemos las de perder.
Al avanzar, encontraremos monstruosidades más duras de pelar, que son más “estrategas” que en el juego previo y saben zafarse cuando vamos a por ellas. Por suerte, más adelante obtenemos otras armas, como una escopeta, un rifle o incluso un lanzagranadas, todas ellas con munición igualmente escasa, si bien cada arma se puede mejorar hasta dos veces con los correspondientes items para darles más capacidad de munición o más estabilidad, por ejemplo. El inventario que te saca de tus casillas El problema, además de la escasez de munición, es que tanto esta como las propias armas, además de las llaves y otros objetos, ocupan casillas en el inevitable inventario, uno que es pequeñísimo al comienzo. A base de investigar con calma podemos encontrar mejoras que dan más casillas al inventario, pero casi siempre hemos de economizar a tope qué encontramos y qué descartamos.
Esto sucede especialmente al encontrar ingredientes de fabricación, otro elemento que también teníamos en el original. Es posible encontrar hierbas sin tratar, chatarra y demás que, al mezclarse (algo que podemos hacer en cualquier momento) pueden dar pie a items de sanación o munición. Pero claro, cuando los huecos del inventario escasean, a veces tocará plantearse descartar alguno de ellos... ¿No hay forma de guardar para luego estos objetos? Por supuesto, ya que aquí también encontramos el tópico de las salas seguras en las que no pueden entrar los enemigos y siempre hay un baúl para guardar objetos (que “viajan” de una sala segura a otra), un punto para guardar partida y una mesa para usar los puntos de mejora.
Los puntos de mejora se canjean por ventajas, llamadas talentos, como hacer más daño cuerpo a cuerpo o fabricar más munición de golpe. Si fabricáis suficientes ventajas de grado bajo, se abrirá la opción de ventajas de grado medio, luego las de alto y finalmente las especiales, que solo están disponibles tras pasarnos el juego. Al principio solo tenemos dos huecos para asignarnos mejoras, pero si invertimos un buen montón de puntos podemos abrir más huecos. Hacer tooodo esto implica usar un montón de puntos de mejora, que son difíciles de encontrar en el juego y se obtienen más bien al resolver investigaciones, así que intentar obtenerlos aumentará bastante vuestro tiempo de juego.
Cuántas horas dura The Sinking City 2. ¿Es difícil? Hablando del tema, la aventura se supera en unas doce horas de media (doce y cuarto, nos ha llevado a nosotros), lo que es algo inferior a lo habitual en estos juegos, pero más que suficiente para tener una experiencia satisfactoria. Sobre todo, porque hay un modo Nueva Partida+ interesante (llamado aquí Ex Oblivione) y más difícil, en el que heredamos las mejoras obtenidas, además de que podemos gastar los puntos de Eldritch obtenidos en el juego (al superar duelos clave, completar desafíos como eliminar a un número de enemigos, etc.) para tener mejoras como munición infinita, amén de cambios estéticos en los personajes. Los puntos también se pueden gastar en cualquier momento en bocetos del juego.
Hay cuatro niveles de dificultad. La intermedia (la segunda), ofrece unos combates razonablemente intensos, sobre todo por el equilibrio que hay que cumplir en el uso de la munición. Moriréis alguna vez, pero es un desarrollo bastante justo. Como veis, el esquema jugable no es muy original y prefiere ir sobre seguro con los cánones del género, lo cual tiene sentido al tener en cuenta la situación actual del mercado y que es el primer survival del estudio.
No puedes escapar del cosmos Pero claro, el gran atractivo de un juego así está en la ambientación. Como decimos, el apoyo en la mitología de Cthulhu y el resto de seres cósmicos es total, con mensajes como la pérdida de esperanza, la locura o el reino onírico, además de la presencia de monstruosidades propias de ese bestiario, desde los profundos hasta... más cosas que mejor no decimos. Si no estáis muy familiarizados con este lore, quizá os resulten algo confusos los primeros compases del juego, pero poco a poco os iréis sumergiendo en un contexto tan descorazonador como irresistible, hasta culminar un tramo final que ofrece algunas imágenes realmente potentes antes de que salten los créditos. El apartado visual, que mejora razonablemente lo visto en el primer The Sinking City, se esfuerza en estar a la altura de esa ambientación, con algunos resultados más convincentes que otros.
Tanto el diseño como el modelado del protagonista es bastante soso, lo que hace que nos cueste sentirnos identificados con él. Lógicamente, al ser un equipo más pequeño, la expresividad de los personajes no puede equiparse a la de una bestia como Resident Evil Requiem, por ejemplo, pero se mantiene el tipo. Donde mejor luce es en el modelado de ciertos secundarios más monstruosos, además de unos escenarios que muestran a la perfección la decadencia de la ciudad, junto con otros momentos más fantásticos que sacan a relucir la iluminación del motor. Efectos como los de agua o fuego tampoco son nada del otro jueves, pero el juego se las ingenia para sumergirnos en la ambientación con constantes gotas de lluvia mojando nuestra “cámara” o un buen uso de la sutil vibración háptica para simular ese mismo goteo, en el caso de PS5.
Eso sí, como siempre, nos toca recomendaros que en las opciones gráficas, en el caso de consola, escojáis el modo Rendimiento por encima de Fidelidad. Este último aumenta la resolución, pero se queda en 30 fps en el caso de PS5 estándar, mientras que Rendimiento apunta casi siempre a los 60. Hemos tenido algunos casos en los que el juego se “congelaba” por unos instantes, lo que nos puede dejar vendidos en ciertos duelos. Esperemos que se corrija con un parche de lanzamiento.
El sonido nos presenta voces bastante convincentes, pero solo en inglés. Los subtítulos y menús están muy bien adaptados al castellano. Las melodías, por su parte, cumplen bien en la tarea de llevarnos a un mundo entre lo onírico y lo ruinoso. La opinión de Hobby Consolas sobre The Sinking City 2 En conjunto, este es un título que busca ir sobre seguro, lo cual no es necesariamente malo.
Si os van los survival clásicos, vais a quedar muy satisfechos, especialmente por esa ambientación que va calando como el agua en nuestro interés. Hay defectos técnicos que denotan que el juego no llega a la categoría AAA, pero lo suplen en buena medida con la narrativa y el diseño artístico. Y, aunque estrictamente es algo ajeno al juego y no lo hemos tenido en cuenta para la nota, creemos que merece un aplauso el esfuerzo de sacar adelante un proyecto así de ambicioso en un contexto tan adverso. Así pues, dad una oportunidad a The Sinking City 2.
Dad una oportunidad al horror cósmico. Valoración Nota 82 Su estilo de survival horror clásico, su buen diseño de la exploración y su ambientación son un valor seguro para el que quiera una experiencia "de toda la vida", aunque lógicamente no puede competir ni en lo jugable ni en lo técnico con los titanes actuales del género. Lo mejor El diseño artístico, la trama y el planteamiento jugable general, que sabe a qué público quiere llegar. Lo peor Quizá se parece DEMASIADO a los últimos Resident y necesitaría algo más de personalidad en el desarrollo.
Ciertos errores técnicos. Plataforma comentada: Ps5 The Sinking City 2 Compañía Frogwares Pegi 18 Número de jugadores 1 Multijugador No Idioma de los textos Castellano Idioma del audio Inglés Idioma de los subtítulos Castellano