Aragón ha mostrado su plumaje energético con un único objetivo: convertirse en el hub tecnológico del sur de Europa y en el hogar para algunos de los centros de datos más gigantescos del continente. Pero resulta que no todos están contentos con la estrategia y, en Zaragoza, el mastodóntico proyecto de Microsoft se ha topado con un frente vecinal dispuesto a plantar batalla: el de Torrero. El problema es que el desenlace más factible es que todo esto no sea más que un grito al vacío. Planes .
Dentro de las ambiciones de la región, Zaragoza se alza como el nombre propio de los hub de centros de datos en España. Los de Amazon y Blackstone son los proyectos más faraónicos, pero los de Microsoft no se quedan atrás y, con una inversión de alrededor de 5.300 millones de euros, prometen transformar las zonas del centro comercial Puerto Venecia y las localidades de La Muela y Villamayor de Gállego. La estadounidense tiene prevista la construcción de tres campus de centros de datos con un campus de 146 hectáreas en La Muela, otro de 81 hectáreas en Villamayor de Gállego y otro de 59 hectáreas junto al centro comercial Puerto Venecia, en la misma Zaragoza. El proyecto ya tiene aprobación inicial por parte del Gobierno, pero con lo que no contaban era con la asociación vecinal de Torrero.
En Xataka España tiene un problema gigante: su red eléctrica dice estar "llena" cuando en realidad está infrautilizada Combate vecinal . Además de encontrarse el imponente centro comercial de Puerto Venecia, el barrio de Torrero es el hogar de una beligerante asociación de vecinos. De tradición obrera, la AAVV se ha significado históricamente en luchas urbanísticas y ambientales al sur de la capital. Son los responsables de que se sellara el antiguo vertedero de Las Canteras, muy cerca de donde hoy Microsoft plantea instalar su centro de datos zaragozano.
A las manifestaciones le han seguido las denuncias, con vecinos de diferentes asociaciones acogiéndose a cualquier resquicio para intentar parar las obras, aunque sea momentáneamente. En una de las últimas denuncias ante la policía local se argumentaba que las obras habían cortado un camino sin colocar un cartel informativo, algo que impone la normativa municipal. Además, también señalaron que no tenían constancia sobre la licencia y el plan de trabajo para gestionar los residuos de la zona, posiblemente contaminados con amianto. No son las únicas denuncias ni las únicas asociaciones que están combatiendo, ya que hay otras plataformas como 'Salvemos los Pinares de Venecia que han denunciado la opacidad operativa sobre los centros de datos de Microsoft en la ciudad y el grupo político Zaragoza en Común también ha denunciado que no hay información suficiente para evaluar las consecuencias de estas instalaciones sobre recursos como el agua o la energía.
En 1999, un agricultor donó sus terrenos para un parque infantil. Ahora el ayuntamiento los ha vendido por millones para un centro de datos A las prisas . En última denuncia sobre el cierre del camino, los vecinos argumentan que la vía es de dominio público, aportando la ficha catastral como prueba y afirmando que, sin la señalización pertinente, no se podía cortar un camino así. Estas prisas por ir cumpliendo con los pasos a la hora de construir los centros de datos no son nuevas y, de hecho, hace unos días ya contamos que otro centro de datos, el de Blackstone, había recibido luz verde tras una valoración ambiental simplificada que resuelve en apenas tres meses un proceso que debería haber llevado algún año.
Residuos y expropiaciones . Dentro de las denuncias, uno de los pulsos más recientes es el de la compañía frente a las tasas para gestionar los residuos de las operaciones. Una de las plataformas acusa a la constructora de resistirse a pagar los 13 millones de euros que costaría llevar los excedentes de las obras a un vertedero autorizado, planteando en su lugar depositarlos junto a los Pinares de Venecia. El asunto es que se trata de una zona sensible por su proximidad a espacios protegidos.
Más allá del combate vecinal, están los testimonios de los que poseían los terrenos sobre los que pronto se elevará el campus zaragozano. Parte del terreno era público, pero otra parte estaba en poder de particulares, con los que intentó negociar hace años antes de tomar medidas más drásticas. En conversaciones con El Mundo , una de las propietarias de estos terrenos cuenta cómo Microsoft se puso en contacto con ellos hace algo más de dos años para ofrecer "una cantidad de dinero muy baja". La respuesta de los propietarios fue negativa al querer un precio justo, pero tras el rechazo, esos propietarios que se negaron recibieron una carta por parte del Gobierno de Aragón en la que se informaba que no había más opción y que los terrenos iban a ser expropiados.
Los terrenos, cuentan, ya están vallados y es imposible acceder a los mismos, y lo que van a recibir esos propietarios es una valoración como suelo rural, mucho más baja que el precio de suelo urbanizable no consolidado, como argumentan que debería ser. En cifras : entre 2-5 euros/m2 frente a los 25-30 euros/m2 de hace dos años. En Xataka El sueño industrial de Ferrol es, al parecer, la pesadilla de la Armada española: el miedo al espionaje de China con SAIC " No es progreso ". Desde la Plataforma Salvemos los Pinares de Venecia, aseguran que todo esto promovido tanto por el Gobierno como por las grandes tecnológicas "no es progreso, sino todo lo contrario", una frase muy similar a la de "no es progreso, es imposición" que ya enarbolaron los vecinos de Torrelobatón, en Valladolid, al alzarse contra el proyecto de centro de datos San Lorenzo de la empresa Mudarra.
Son dos campañas, dos proyectos distintos y dos comunidades autónomas diferentes, pero es una muestra del sentir de parte de la ciudadanía al respecto de unos centros de datos que, a nivel gubernamental, se 'venden' como proyectos que beneficiarán a la región en riqueza y puestos de trabajo , pasando por encima de cuestiones como las medioambientales y el impacto real a largo plazo de esos miles de puestos de trabajo prometidos. 348 satélites y 15.600 millones de euros: Europa ya tiene un plan para depender menos de SpaceX. España sale muy bien parada Gritando a la almohada . Dentro de los palos comunes de las peticiones vecinales y políticas que se oponen a estos centros de datos está el hecho de que, por muchas garantías que, supuestamente, cumplan las instalaciones, se producirá una transformación irreversible del paisaje, agotando potencialmente los recursos de zonas castigadas. En el caso del vallisoletano Torrelobatón, de hecho, hablamos de un pequeño pueblo que pronto tendrá un campus que transformará su encantador paisaje.
Y otra cosa común en estos movimientos es el desequilibrio de fuerzas, con comunidades pequeñas o barrios concretos haciendo presión contra gigantes tecnológicos que tienen el respaldo explícito de los gobiernos, siendo éstos quienes han hecho todo lo posible para atraer a las multinacionales. Es difícil que la campaña de Torrero frente un proyecto que se tramita como PIGA (Proyecto de Interés General de Aragón), tiene las licencias y está en marcha con miles de millones de euros comprometidos, pero es una muestra más de la creciente desconfianza ante este tipo de instalaciones, algo que, en Estados Unidos, ya saben muy bien . Imágenes | Ajzh2074 , Amazon En Xataka | España se está convirtiendo en una auténtica Meca de los centros de datos. Uruguay tiene algunas lecciones al respecto